El sector conocido como El Boquerón, entre la entrada a los barrios Bastidas y Ondas del Caribe, en el nororiente de la ciudad, vive una grave situación de emergencia por la acumulación de basuras a un lado de la Vía Alterna y el corredor férreo.
Así lo denunció en tal sentido el dirigente cívico y comunitario Juan José Vargas Glen, a través de sus redes sociales, especialmente en su cuenta de Facebook, donde solicita la intervención de las autoridades ambientales y de salud.
El dirigente en su denuncia advierte que Santa Marta, vive nuevamente una grave problemática ambiental con el problema de las basuras, porque no solo afecta a la gente que habita en los alrededores del basurero, sino a los que se encuentran distantes.
Lo que llama la atención de la comunidad es que no se trata de basuras aisladas, sino de toneladas que requieren la intervención de las autoridades, porque con el tiempo va a obstaculizar la movilidad de vehículos y hasta del tren cuando llega hasta los patios de Fenoco.
Pidieron a entidades como el Departamento Administrativo de Desarrollo Sostenible del Distrito, Dadsa y la Corporación Autónoma Regional del Magdalena, Corpamag, como a la Secretaría de salud, realizar una inspección al lugar para que tomen los correctivos del caso.
CLAMOR DE LA COMUNIDAD
“Santa Marta vive nuevamente una grave problemática ambiental. En la vía alterna, en el sector comprendido entre el barrio Bastidas y el barrio Ondas del Caribe, tradicionalmente conocido como El Boquerón, se ha consolidado un basurero a cielo abierto que hoy preocupa seriamente a las comunidades aledañas”, sostiene Vargas Glen en su escrito.
Advirtió que, en el lugar, se evidencia la acumulación de toneladas de residuos sólidos, escombros, animales muertos, incluidos perros, y toda clase de desechos, convirtiendo este corredor vial en un foco crítico de contaminación.
“A esta situación se suma la práctica constante de quemas diarias de basura, lo que genera humo tóxico, malos olores y un riesgo permanente para la salud de quienes transitan o habitan cerca del sector”, explicó.
Manifestó que habitantes de los barrios Bastidas, Ondas del Caribe y barrios vecinos advierten que este punto se ha transformado en un botadero informal sin ningún tipo de control, afectando el medio ambiente, la seguridad vial y la calidad de vida de la comunidad.
“La proliferación de vectores, la contaminación del aire y el deterioro del entorno son algunas de las consecuencias más visibles”, advirtió.
Vargas Glen, considera que antes este panorama, líderes comunitarios hacen un llamado urgente a la empresa de aseo Atesa, Alcaldía de Santa Marta, al Dadsa a la Alcaldía de la Localidad Dos, ediles, concejales, juntas de acción comunal, para que se articulen esfuerzos y se convoquen mesas de trabajo que permitan encontrar soluciones reales y sostenibles.
Finalmente, manifiesta que la comunidad exige acciones inmediatas, como la limpieza integral del sector, controles efectivos para evitar que siga siendo usado como basurero, campañas de cultura ciudadana y vigilancia permanente. “Señalan que el problema no solo es ambiental, sino también social y de salud pública, y que no puede seguir siendo ignorado”.

