La Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas (UBPD) confirmó que tiene elementos para creer que los restos hallados recientemente sí corresponden al sacerdote Camilo Torres Restrepo.
Esa entidad reveló que desde 2019, fecha en la que recibió la solicitud de búsqueda de su cuerpo, inició la investigación. La cual habría logrado su ubicación tras la contrastación de fuentes, revisión de documentos históricos, testimonios y la combinación de técnicas geomáticas, antropológicas y forenses.
«La Unidad de Búsqueda continuará avanzando en la verificación de las hipótesis formuladas en este caso, con el fin de entregar respuestas a sus buscadores, así como a todas las familias que llevan más de seis décadas esperando conocer la verdad sobre la suerte y paradero de las personas que han sido dadas por desaparecidas», expresó la Unidad a través de un comunicado.
Horas antes, el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses confirmó la recepción y análisis de muestras óseas para determinar científicamente si corresponden al sacerdote Camilo Torres Restrepo, pero aclaró que no tiene bajo su custodia su cuerpo.
La confirmación del ente forense contrastó con el anuncio del ELN, que aseguró haber «verificado la identidad» de los restos. El director general del instituto, Ariel Emilio Cortés Martínez, precisó que la entidad apenas «realiza análisis forenses para establecer si una de las muestras corresponde al señor Camilo Torres Restrepo».
El paradero de los restos de Torres Restrepo, muerto el 15 de febrero de 1966 en Patio Cemento (Santander) durante su primer combate contra el Ejército, se mantuvo oculto por decisión militar durante seis décadas. El general Álvaro Valencia Tovar, quien comandó la operación de 1966, reveló años atrás que la ubicación se mantuvo en secreto porque «no quería que el cadáver de Camilo fuera convertido en una bandera política» o en un lugar de peregrinación.
No es la primera vez que se especula sobre la ubicación del cuerpo del cofundador de la Facultad de Sociología de la Universidad Nacional. Durante el gobierno de Juan Manuel Santos se ordenó la exhumación de restos en el panteón militar de la Quinta Brigada en Bucaramanga, bajo la hipótesis de que allí yacía el sacerdote.
Sin embargo, el entonces fiscal general, Jorge Perdomo, descartó esa posibilidad tras los análisis de rigor.
/Colprensa

