El robo de tapas de manholes en la capital del Magdalena se ha convertido en una práctica habitual que desadaptados han acogido para lucrarse y acceder de manera fácil a la compra de drogas o sustancias alucinógenas.
Esta vez, el turno fue para la comunidad situada entre el sector de La Concepción 3 y 4, quienes aducen que, tras la falta del elemento, el punto está sirviendo como trampa vial tanto para vehículos como peatones que constantemente circulan por la zona.
Aunque hasta el momento la comunidad no ha identificado a los posibles responsables, se presume que la población de habitantes de calle podría estar detrás del robo. De acuerdo con Paulo Hernández, líder del barrio La Concepción 3, el panorama desalentador completa un tiempo de un año, ante la mirada indiferente de la empresa Essmar.
“La Essmar conoce está problemática. En muchas ocasiones me he acercado a la entidad, pero ellos hacen caso omiso. Realmente esto es grave y representa una amenaza para la comunidad. En una ocasión hubo un accidente y casi una niña cae en el hueco”, indicó Paulo Hernández, líder cívico.
SEÑAL DE ADVERTENCIA
Ante la falta de una señal de advertencia para los diferentes actores viales, y también por el nulo compromiso por parte de las autoridades competentes, la comunidad optó por colocar sillas y trozos de madera en el punto , con el fin de prevenir un siniestro vial en el sector.
“Realmente no estamos recibiendo ayuda de ninguna entidad, la comunidad no se siente escuchada. Lo que necesitamos y queremos es que fijen su mirada en nosotros e instalen la tapa del manhole”, afirmó con preocupación Hernández.

