El atentado con carro bomba contra la base aérea Marco Fidel Suárez en Cali, que dejó seis muertos y más de 70 heridos, no es un hecho aislado sino que responde a una estrategia sistemática del Bloque Occidental del Estado Mayor Central (EMC), según un análisis de la Fundación Ideas para la Paz (FIP) que documenta 245 ataques en el suroccidente del país desde 2023.
La FIP explicó que la ofensiva terrorista en el norte del Cauca, el sur del Valle y su capital, Cali, ha sido continua, y señaló que esta última ciudad ya suma ocho atentados en lo corrido de 2025.
“El ataque (…) se le atribuye al frente Jaime Martínez de las disidencias de las FARC, que ha afectado de manera continua a la región del suroccidente», explicó Irina Cuesta, investigadora de la FIP. Además, recordó los recientes atentados en Jamundí y Cali, «que se caracterizan por afectaciones con explosivos y contra la población civil”.
El análisis detalla que los grupos armados responsables de la violencia en la región se destacan por ejecutar retaliaciones contra la Fuerza Pública y por aprovechar fechas conmemorativas para cometer atentados. El carro bomba en la base aérea, de hecho, coincidió con el aniversario de la muerte de Arley Medina Prado, alias ‘Jaimito’, antiguo cabecilla de las FARC que operaba en esta zona.
Este patrón se repitió a mediados de junio, cuando las autoridades responsabilizaron a las disidencias de 24 atentados cometidos en una sola semana en el suroccidente, en fechas cercanas a la conmemoración de la muerte de Johani Noscue, alias ‘Mayimbú’, quien fue jefe del Frente Jaime Martínez.
El presidente, Gustavo Petro, señaló que el ataque podría estar ligado a la activación de la Operación Perseo II, que hace pocos días golpeó al Frente Carlos Patiño del Bloque Occidental, estructura a la que también pertenece el Jaime Martínez.
Estos frentes disidentes participaron en la negociación de paz con el Gobierno hasta mediados de 2024. Una acción violenta del Bloque Occidental en Toribío (Cauca) fue el detonante para que el presidente Petro suspendiera el cese al fuego bilateral con el EMC en tres departamentos del suroccidente el 17 de marzo del año pasado.
Dicha medida motivó el posterior levantamiento de esas estructuras de la mesa de diálogos. Desde entonces, el Bloque Occidental acudió a las acciones terroristas para demostrar su poder y torpedear la política de «paz total».
La capital del Valle juega un rol clave en la seguridad regional. Las dinámicas de violencia de zonas aledañas han impactado a la ciudad durante décadas, ya que, al ser el centro urbano más importante, atrae el interés de los grupos para realizar acciones de alto impacto y participar en economías ilegales.
Aunque durante 2025 la Alcaldía de Cali y la Gobernación reforzaron el pie de fuerza, la FIP advirtió que la inteligencia debe anticiparse, pues Cali es hoy la capital con mayor riesgo. La fundación concluyó que la violencia en la región requiere un abordaje integral y una mejor comprensión de las conexiones del entramado criminal «para poder innovar en respuestas eficaces».
/Colprensa

