A pesar de múltiples proyectos presentados, solo dos avanzaron en primer debate. La falta de trámite del superávit desató fuertes tensiones entre diputados y la mesa directiva.
Concluyó el segundo período de sesiones ordinarias de la Asamblea Departamental del Magdalena correspondiente a la vigencia 2025, en medio de un ambiente cargado de tensiones entre los diputados por los escasos avances legislativos y el limitado ejercicio de control político. Aunque se presentaron varios proyectos de ordenanza, solo dos fueron aprobados en primer debate, generando frustración entre algunos sectores de la corporación.
Uno de los temas más polémicos fue la falta de discusión del proyecto de ordenanza sobre el superávit fiscal, que ni siquiera fue debatido durante este período. Mientras varios diputados denunciaron un presunto saboteo para “engavetar” la iniciativa, desde la mesa directiva se argumentó que el proyecto continúa en etapa de estudio. Esta situación generó profundas divisiones tanto entre mayorías y minorías al interior de la Asamblea como en la relación con la Gobernación del Magdalena.
Paralelamente, se radicaron múltiples proposiciones de control político dirigidas a diversas dependencias del gobierno departamental. Sin embargo, la ausencia reiterada de los funcionarios citados quienes en su mayoría alegaron quebrantos de salud impidió la realización de los debates programados, debilitando así los mecanismos de vigilancia sobre la ejecución del Plan de Desarrollo y el uso de los recursos públicos.
El diputado Rafael Noya calificó este segundo período como “complejo”, no solo por la inasistencia reiterada de funcionarios a los debates de control, sino también por las tensiones internas que atraviesa la Asamblea desde la elección y posterior suspensión de la mesa directiva. A pesar de las dificultades, destacó la aprobación en primer debate de dos proyectos importantes, que deberán ser retomados en el siguiente período ordinario o, eventualmente, en sesiones extraordinarias.
Por su parte, el diputado Yohan Pinedo fue más contundente al asegurar que el proyecto del superávit fue “engavetado” deliberadamente, bajo argumentos técnicos sin sustento. Según afirmó, la falta de voluntad política ha sido el principal obstáculo para su avance.
Frente a estas acusaciones, la mesa directiva aseguró estar realizando los estudios necesarios conforme al reglamento interno, y reiteró que actuará dentro del marco normativo vigente.
Finalmente, la ausencia de funcionarios departamentales a los debates de control fue duramente cuestionada por varios diputados. Según Noya, esta práctica lesiona gravemente el ejercicio institucional de vigilancia y deja sin respuesta a la ciudadanía sobre temas fundamentales para el desarrollo del Magdalena.

