Entre el 1 al 4 de junio estará en Colombia una delegación de 13 empresas neerlandesas del sector de las tecnologías del agua que dialogarán con actores públicos y privados sobre cómo enfrentar los desafíos hídricos y climáticos que se presentarán en el marco del fenómeno de El Niño.
La delegación, que estará en Bogotá, Barranquilla y Cartagena, está compuesta por organizaciones especializadas en seguridad hídrica, gestión sostenible de aguas superficiales, tratamiento de aguas residuales, generación de biogás, producción de agua potable a partir del aire y otras fuentes no convencionales, remoción de contaminación plástica en océanos, ríos y ecosistemas costeros, entre otras especializaciones.
“El cambio climático y los retos socioambientales exigen la transformación del sector del agua colombiano. Esto abre oportunidades de desarrollo local y de negocios en el ámbito del tratamiento de aguas residuales y de agua potable, la reutilización del agua, la gestión de aguas pluviales, las infraestructuras resilientes al clima y la restauración de cuerpos de agua, entre otros. Sobre esos temas esperamos conversar”, señaló Wampie Libon, directora del Departamento de Crecimiento Verde Inclusivo del Ministerio de Relaciones Exteriores del Reino de Países Bajos.
Libon destacó que el país ha afrontado importantes problemas hídricos en los últimos años. En Bogotá, debido al periodo de sequía por el fenómeno del ‘Niño’ registrado entre 2024 y 2025, los habitantes tuvieron racionamiento de agua de 24 horas; la delegación indicó que ante el crecimiento demográfico de la capital, el tratamiento de aguas residuales sigue siendo un desafío.
Por su parte, Barranquilla ha tenido de manera tradicional dificultad para el transporte de un gran volumen de agua a ciertas zonas de la capital, así como el manejo de las inundaciones y los desbordamientos de arroyos urbanos, que han causado daños en la infraestructura urbana y en las redes de servicios.
En Cartagena, la delegación identificó que la ciudad tiene dificultad para el suministro de agua potable, que en el último año se ha visto agravada por la suspensión del líquido en varias zonas.
/Colprensa.

