Este 29 de julio, los fieles devotos de Santa Marta, la discípula de Jesús, cumplieron la cita con la santa patrona y participaron activamente de las ceremonias religiosas en su honor, especialmente la procesión con su imagen, que recorrió varias calles del Centro Histórico de esta capital, bajo el liderazgo de la Catedral Basílica.
Aproximadamente a las 5:00 de la tarde partió el recorrido de la procesión de la Catedral Basílica con una gran multitud que la seguía, pues tuvo gran asistencia de sus fieles devotos como es tradición.
En la procesión hicieron parte activa los miembros de la Cofradía de Santa Marta, quienes acompañaron al párroco José Javier Garcerán, durante todo el recorrido con la sagrada imagen.
Este acto religioso fue muy emotivo, porque cautivó a todas las personas que a esa hora se encontraban transitando por la ciudad, especialmente a los turistas que admiraron la enorme devoción que tienen los habitantes de ‘La Perla de América’ por su Santa Patrona.
Con la procesión se recordó una vez más que Santa Marta por su actividad al servicio de Jesús Nuestro Señor, es invocada como protectora especial de cosas urgentes y difíciles.
Es considerada la patrona de las amas de casa y por extensión de quienes realizan trabajos en el hogar, como aseo y cocina. También patrona de los hoteleros, casas de huéspedes y administradores de hospitales.
Marta significa: «Señora; jefe de hogar». Entre las santas mujeres que seguían a Jesucristo, y hacían manifiesta profesión de ser discípulas suyas mientras estuvo en esta vida mortal, Marta fue una de las más distinguidas, no sólo por su caridad y por la alta posición social de la cual gozaba, sino particularmente por haber abrazado el estado de virginidad en el que perseveró constante toda su vida.
Tenía como hermanos a María, y Lázaro al que resucitó Jesús. Habían heredado grandes bienes de sus padres, tocándole a Marta unas propiedades vecinas de Jerusalén, y entre ellas, la casa o castillo de Betania.

Durante la procesión, muchos participantes le hicieron esta oración:
“Oh Santa Marta dichosa, que tantas veces tuviste el honor y la alegría de hospedar a Jesús en el seno de tu familia, de prestarle personalmente tus servicios domésticos, y que juntamente con tus santos hermanos Lázaro y María Magdalena, gozaste de su divina conversación y doctrina, ruega por mí y por mi familia, para que en ella se conserve la paz y el mutuo amor, para que todos sus miembros vivan en la observancia de la Ley de Dios, y para que solo Dios, y no el mundo ni el pecado, reine en nuestro hogar.
Libra a mi familia de toda desgracia espiritual y temporal, ayúdame en el cuidado de mis hijos y subordinados, y concédeme la dicha de verlos unidos bajo la mirada paternal de Dios en la tierra, para volver a verlos reunidos en las moradas del cielo. Amén”.


