El presidente de Colombia Gustavo Petro rechazó que se glorifique la conquista española y pidió replantear el sentido de la conmemoración. También hizo un llamado a las altas cortes y al Congreso a no agachar la cabeza ante poderes extranjeros.
En medio de la conmemoración de los 500 años de Santa Marta, el presidente Gustavo Petro pronunció un discurso polémico en la Quinta de San Pedro Alejandrino, donde cuestionó el significado de la celebración y condenó abiertamente a Rodrigo de Bastidas, fundador de la ciudad, a quien calificó como un genocida.
«No celebramos la conquista, celebramos la resistencia”, dijo el presidente Petro, al poner en duda la legitimidad de conmemorar una fecha que, según expresó, marcó el inicio del exterminio de los pueblos originarios.
“¿Eso celebramos? Yo creo que no… Celebramos que los indígenas hayan sido capaces de escaparse, resistir, subirse a la Sierra”, manifestó ante líderes indígenas, autoridades locales y funcionarios del Gobierno Nacional y Distrital, reunidos en la Quinta de San Pedro Alejandrino.
EUROPA DEBE PEDIR PERDÓN
El mandatario fue más allá al responsabilizar a Europa del exterminio cultural y humano que significó la conquista.
“Europa cayó y mató, no guardó bibliotecas, no respetó culturas, aplastó pueblos que eran nuestros ancestros. No podemos conmemorar eso, sino denunciarlo como un hecho dantesco”.
UN LLAMADO A NO REPETIR LA HISTORIA
En uno de los momentos más políticos del discurso, Petro hizo un llamado directo a las instituciones del Estado colombiano, especialmente al Congreso y la Corte Constitucional, a defender la soberanía del país y no permitir injerencias extranjeras.
“¿Por qué bajarle la cabeza a un congresista que va a insultar a nuestros jueces hoy? La Corte Constitucional debe pararse y decir: este país es independiente y soberano, se respetan los jueces y juezas”.
El mandatario también retó al presidente del Senado, Lidio García a quien calificó como su amigo y “oriundo del Caribe”, a expresar una postura clara frente a presiones externas.
“Quisiera ver al presidente del Senado decirle a Estados Unidos que aquí no se baja la cabeza. Si no, estamos invitando nuevos conquistadores, nuevas espadas, repitiendo los horrores de hace cinco siglos”.

