La Contraloría Distrital instó a las autoridades a implementar un plan de conservación y restauración en aras de devolverle la funcionalidad a estos espacios.
La Alcaldía Distrital de Santa Marta a través de la Empresa de Desarrollo Urbano Sostenible -EDUS- con apoyo de un grupo de contratistas inició el desmonte de las tablas deterioradas que conforman el área peatonal en el Camellón de El Rodadero.
Lo anterior obedece a una serie de compromisos pactados después de una visita especial de verificación que realizaron los servidores públicos de la Contraloría Distrital de Santa Marta en compañía del gerente de la EDUS, Jorge Luis Sarmiento.
Dicha visita al sitio permitió constatar el deterioro en la obra de construcción del Camellón de El Rodadero, especialmente en el área peatonal junto a la zona de juegos infantiles por cual se procederá a una rehabilitación.
Distintos prestadores de servicios turísticos en El Rodadero como carperos, silleteros y vendedores habían denunciado desde hace algún tiempo el deterioro paulatino en algunos de los bienes y materiales entregados para el disfrute de samarios y visitantes. Por esa razón elevaron una denuncia pública ante los entes de control para que hiciera el requerimiento al contratista y al interventor, respectivamente.
La denuncia tuvo eco ya que la Contraloría Distrital convocó a una inspección in situ en donde efectivamente se evidenció el deplorable estado en esa área del Camellón de El Rodadero por lo cual se hizo el llamado de atención tanto al contratista como a la EDUS, entidad que ejerció la interventoría de la obra, para que presentaran los informes, actas y seguimiento sobre la calidad de las obras.
Dicho recorrido tuvo el acompañamiento de los delegados de la Personería Distrital, al igual que de la Gerencia de Infraestructura del Distrito, de algunos ediles de la Localidad 3 Turística-Perla del Caribe, del Subcomandante de la estación de Policía de El Rodadero y miembros del Comité de Control Social.
DIAGNÓSTICO
Las obras de remodelación del Camellón de El Rodadero le apostaban a generar nuevas dinámicas en el balneario en materia de turismo, comercio, recreación, deporte y entretenimiento con la dotación de mobiliario y espacios públicos renovados que facilitan el desarrollo de diversas actividades, pero hoy en día el diagnóstico revela que las condiciones no son óptimas debido al avanzado deterioro.
Los huecos en el área peatonal se habían convertido en ‘trampas humanas’ generando un impacto negativo en la percepción de los ciudadanos y visitantes, algunos de ellos sufrieron caídas con heridas leves afortunadamente. Ante la falta de mantenimiento y el uso inapropiado que algunas personas inescrupulosas les dieron a los espacios públicos se fue acabando con la belleza y el deterioro avanzó afectando el atractivo turístico de la zona con repercusión negativa en el comercio local.
Por lo tanto, el órgano de control insta a las autoridades a implementar un plan de conservación y restauración en aras de devolverle la funcionalidad a estos espacios y asegurar que se mantengan en condiciones adecuadas para el disfrute de los samarios, residentes y visitantes.

