Juan Carlos Muñoz Buelvas, de 22 años de edad, conocido como ‘El Menor’, una de las víctimas asesinadas en zona rural de la localidad.
Los homicidios fueron perpetrados en menos de 12 horas, en diferentes puntos del corregimiento La Estrella, zona rural de Chibolo.
El municipio de Chibolo, Magdalena, vuelve a estar en el centro de la preocupación por la reciente ola de violencia. En menos de 12 horas, dos jóvenes fueron hallados asesinados y abandonados en trochas, tras ser víctimas de ataques armados aislados, generando temor entre los habitantes de la localidad. Las autoridades investigan si los casos están relacionados.
El primer caso ocurrió en la noche anterior, en una trocha del corregimiento La Estrella, donde residentes del sector localizaron el cadáver de Yan Carlos Ibáñez Barrera, de 26 años, con múltiples heridas ocasionadas con arma de fuego, luego de ser atacado por desconocidos que al parecer lo llevaron hasta el sector.
La víctima vestía jeans, un suéter negro, gorra blanca y en el momento del hecho no portaba documentos de identificación.
La Policía del Magdalena confirmó que esta persona presentaba una anotación por el delito de concierto para delinquir agravada por darse para financiación del terrorismo y de grupos de delincuencia organizada, distracción de recursos relacionados con actividades terroristas y de la delincuencia organizada en la ciudad de Medellín. Por lo anterior, presumen que el hecho estaría ligado a un ajuste de cuentas.
Horas más tarde, en otro punto de la jurisdicción, fue encontrado el cuerpo de Juan Carlos Muñoz Buelvas, de 22 años de edad, conocido como ‘El Menor’, en una zona enmontada de la vereda La Arena, por campesinos que se dirigían a sus labores cotidianas y cuando se toparon con la escena dieron aviso inmediato a las autoridades. La víctima presentaba tres heridas en la cabeza producidas por arma de fuego y gracias a un tatuaje en el antebrazo derecho sus familiares pudieron reconocerlo.
Hasta el momento ningún grupo armado que opera en esta zona del departamento se ha atribuido los casos aislados registrados en menos de 15 horas. Sin embargo, el hallazgo de estos cuerpos, con disparos de arma de fuego y abandonados en trochas, coincide con el modus operandi de las estructuras criminales que se disputan el territorio desde meses atrás.
Las autoridades adelantaron que ambos hechos presentan características similares, por lo que investigan si podrían estar relacionados o responden a dinámicas delictivas que han venido afectando esta zona del Magdalena.
Una comisión del Laboratorio Móvil de Criminalística de la Sijín de la Policía Nacional se trasladó al lugar, realizó los actos urgentes y condujo los cadáveres hasta la morgue de Medicina Legal y Ciencias Forenses, para los procedimientos de rigor.
Las investigaciones de estos dos homicidios quedaron en manos de la Seccional de Investigación Criminal Sijín, cuyos agentes adelantan las pesquisas para establecer las circunstancias de los crímenes, así como identificar y capturar a los responsables. “Realizaremos las entrevistas correspondientes con los familiares de las víctimas para determinar si habían recibido amenazas de muerte o si, en su defecto, estuvieron vinculados a acciones delictivas que pudiera haber desencadenado los homicidios”, afirmó un agente judicial encargado de las investigaciones.

