La Universidad Nacional de Colombia se comprometió a intervenir en los esfuerzos necesarios para detener la violencia contra la población civil del Catatumbo, una región afectada los últimos por intensos enfrentamientos armados entre el Ejército de Liberación Nacional y disidencias de las Farc.
En un comunicado, la UNAL anunció su disposición para colaborar con organizaciones regionales y las autoridades correspondientes en la coordinación de acciones de apoyo humanitario, especialmente en favor de los desplazados, líderes sociales y firmantes del acuerdo de paz presentes en la zona.
La universidad destacó la gravedad de la crisis humanitaria, que ha provocado el desplazamiento de más de 14.000 personas, según la Defensoría del Pueblo.
Hasta el 19 de enero, se reportaron 5.065 familias desplazadas hacia Cúcuta, 2.500 a Tibú y 2.178 a Ocaña, mientras comunidades indígenas Barí y Yukpa también se han visto afectadas por confinamientos. Este éxodo masivo ha sido agravado por los efectos psicosociales en mujeres gestantes, niños, personas en condición de discapacidad y adultos mayores.
En su comunicado, el rector Leopoldo Alberto Múnera Ruiz enfatizó la importancia de una acción coordinada entre las instituciones gubernamentales y la sociedad civil para mitigar el sufrimiento de los afectados.
La UNAL hizo un llamado a los grupos armados en la región para que respeten la vida de la población civil y el Derecho Internacional Humanitario, reiterando su compromiso de apoyo en la búsqueda de soluciones que contribuyan a la paz.
La universidad también hizo un llamado a las universidades públicas del país para que se pronuncien y actúen de manera conjunta ante la crisis, que, según el comunicado, compromete a toda la sociedad.
Enfatizó que la situación en el Catatumbo requiere una respuesta integral y urgente para garantizar la seguridad y el bienestar de la población afectada.
/Colprensa

