En medio de un inédito encuentro con el exjefe Salvatore Mancuso, el presidente Gustavo Petro propuso retomar la mesa de paz con el paramilitarismo, anunciando además que los nombraría gestores de paz.
En un evento de entrega de tierras realizado este jueves en Montería, Córdoba, señaló que mediante acto administrativo realizará esta reactivación en la mesa de diálogos «porque el proceso no ha terminado.
“Dado que no se han entregado los bienes que ustedes le entregaron a la justicia y a las víctimas de la violencia, el proceso quedó interrumpido. Le propongo finiquitar el proceso que iniciaron con Álvaro Uribe, esta vez sin traición y sin miedo a la verdad”, sostuvo el jefe de Estado.
Y agregó que «voy a expedir esas cartas nombrando gestores de paz a sus antiguos compañeros para que nos ayuden en este proceso y que encontremos los caminos del entendimiento».
Este pronunciamiento beneficiaria a exjefes paras como Salvatore Mancuso, Jorge 40 y Ramiro Vanoy alias Cuco Vanoy.
El presidente señaló que el proceso de paz con los paramilitares para que la tierra pasara de dueño, no en manos de las víctimas sino de unos cuantos politiqueros», pero que ahora espera que se devuelvan todas esas tierras.
En el mismo evento público en Montería, el exjefe paramilitar Salvatore Mancuso, realizó una intervención en la que ofreció disculpas a las víctimas del conflicto armado, agregando que «ya no soy la misma persona, estoy comprometido con redimir todo el dolor que les causé».
Se espera que en las próximas horas, el presidente firme estos decretos que deje en firme a los exjefes paramilitares como z
«Salvatore, ‘Macaco’, ‘Jorge 40’ podemos reactivar la mesa de paz porque el proceso no ha terminado. Le propongo instalar la mesa para finiquitar el proceso de Álvaro Uribe, esta vez sin traición y sin miedo a la verdad, que se tenía en esa época», dijo el mandatario en su intervención, que fue el primer encuentro entre Gustavo Petro y Salvatore Mancuso desde que este último salió de prisión.
Durante su intervención, el Presidente fue muy crítico de la forma en que se llevó el proceso con las autodefensas: «Ese proceso terminó mal. A ustedes los extraditaron, no estaba en el acuerdo de paz. Quienes los aplaudía considerándolos héroes, los pusieron en un avión esposados a una justicia extranjera, los traicionaron. La paz no se hace con traiciones, sino con la palabra puesta sobre la mesa». Por eso insistió en que el proceso debía reabrirse, sin especificar la base jurídica o el objetivo de esta propuesta.
En ese sentido señaló: «Que el benefactor de ese proceso sea el pueblo humilde. Una antesala de perdón. Yo hablo de un perdón laico». Fue en este apartado que el mandatario retomó su propuesta de ‘perdón social’, uno de los conceptos polémicos que tuvo en campaña.
EL PERDÓN SOCIAL
«Perdón social no es un decreto de un gobierno, no se da desde el púlpito. Es el corazón de cada organización colombiana. El perdón social es una revolución del alma. Es una emancipación del odio y de la venganza», aseveró el Presidente, que aseveró que el fin último de reabrir el proceso con los paramilitares «es devolver todas las tierras, que hoy tengan testaferros, políticos y otros grupos en su poder».
Como parte de su propuesta, el presidente Petro anunció que va a expedir nuevos decretos de gestoría de paz, sin aclarar quiénes serían los beneficiados. «Voy a expedir las cartas para sus antiguos compañeros convertirlos en gestores de paz. «, comunicó Gustavo Petro a Salvatore Mancuso. A renglón seguido, habló de su intención de recuperar en el ordenamiento colombiano conceptos como rebelión y rebeldía que han sido reemplazadas por la tipificación de terrorismo.
«No es que sea ingenuo pensando que son expresión de una rebeldía, la codicia ha sabido llenar de balas las montañas de Colombia. Bien vale la pena recuperar la palabra rebelión y rebelión», insistió el primer mandatario, que consideró que aún hay sectores que pueden clasificar en este marco, sin especificar cuáles.
«Ambas cosas las haremos hoy o mañana. Esta vieja violencia de la que hice parte puede ayudar a resolver esta nueva violencia que no tiene que ver con la ideología. Que no nos quemen más las balas», concluyó el mandatario en este punto.

