La Alta Consejería para la Paz ha inaugurado un nuevo albergue humanitario destinado a brindar atención integral a las víctimas del conflicto armado, como respuesta inmediata a quienes han sufrido los impactos devastadores de la violencia.
Entre los servicios disponibles se incluyen alojamiento transitorio, atención jurídica especializada, soporte psicológico, asistencia nutricional y ayuda para facilitar la reubicación hacia nuevos destinos donde puedan reconstruir sus vidas de manera segura y digna.
La gestión transparente ha sido fundamental para modernizar el proceso de atención a las personas afectadas por eventos victimizantes. En ese sentido, el procedimiento para acceder al albergue comienza con la declaración inicial ante el Ministerio Público por parte de la víctima. Posteriormente, se lleva a cabo una entrevista de caracterización para evaluar el nivel de vulnerabilidad, lo que facilita el traslado formal hacia el refugio.
Jennifer Del Toro, Alta Consejera para la Paz, dio a conocer la historia de una de las beneficiarias. Se trata de Daniela, una madre soltera de 37 años que llegó a Santa Marta con sus dos niñas de 7 y 14 años. Ellas venían huyendo del interior del país, amenazadas por el Clan del Golfo en un caso de despojo de tierras.
«Daniela ingresó a la casa refugio, inmediatamente vinculamos a las niñas a la oferta educativa y a ella en un programa técnico del SENA. Logramos la asignación de un subsidio para la superación de la pobreza y la atención integral de las niñas por parte del ICBF. Hace una semana, Daniela abandonó el albergue, se mudó a un pequeño apartamento donde instaló su emprendimiento de belleza y estética. Las niñas siguen estudiando y ella continuará en el programa de atención a cargo de la Unidad de Víctimas. El caso de Daniela prueba que es posible transformar la trayectoria de vida de las personas si reciben ayuda cuando la necesitan. Ese es el compromiso de nuestra administración», afirmó la señora Del Toro.
Este nuevo albergue representa un paso significativo en el apoyo a las víctimas del conflicto armado, brindando una red de seguridad y los recursos necesarios para comenzar de nuevo. La instalación está diseñada para ofrecer un refugio seguro y servicios esenciales, ayudando a las personas a reconstruir sus vidas tras las difíciles experiencias vividas. Con este albergue, se fortalece el compromiso de proporcionar asistencia y crear oportunidades para que las víctimas puedan integrarse nuevamente a la sociedad con dignidad y esperanza.

