Las esculturas ubicadas en las glorietas cerca del río Gaira y frente al hotel Yuldama en la carrera 4 del balneario turístico de El Rodadero, con el tiempo se convertirán en referentes del turismo.
POR:
TONNY
PÉREZ MIER
‘Las Mariposas Amarillas’ con las cuales Mauricio Babilonia invadió a Macondo, pretendiendo conquistar y enamorar a Meme, la nieta de Úrsula Iguarán, hija de Aureliano Segundo y Fernanda del Carpio, volaron y volaron.
En su viaje por el tiempo y por el espacio, gracias al Consorcio Ruta del Sol II, se posaron en dos sitios estratégicos de El Rodadero, donde perdurarán con el paso de los años y hoy son referentes para el turismo tradicional, que nos llega en bajas y altas temporadas.
En el pasado como está contenido en varias páginas de Cien Años de Soledad, escrita por nuestro premio Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez, obra clásica de la literatura contemporánea y moderna, esas mariposas jugaron un papel fundamental en la consolidación de los amoríos entre Mauricio y Meme.
Hoy, 59 años después de haber escrito la novela y 57 de la publicación de Cien Años de Soledad, esas mariposas vuelven a jugar un papel preponderante en la consolidación del turismo de Santa Marta con miras a los 500 años de su fundación por el español Rodrigo de Bastidas.
En sendos pedestales de la carrera cuarta de El Rodadero, principal vitrina turística del Distrito, esculpidas por el arquitecto Luis García Pacheco, se encuentras estas mariposas, dando la bienvenida a propios y visitantes, con lo cual se busca rememorar gestas gloriosas de la literatura nacional en la pluma de ‘Gabo’ y otros buenos escritores que dejaron un legado, difícil de superar.
Pero no solo las mariposas amarillas evocan eso años dorados de la literatura colombiana y mundial, también se destaca el papel que jugó la vieja máquina eléctrica Smith – Corona, modelo 1957 donde el nobel se inspirada para escribir esas obras que lo inmortalizaron por siempre en el mundo de la literatura.
ESTA ES LA HISTORIA
Se trata de una obra en homenaje a nuestro premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez, que nació el 6 de marzo de 1927 en Aracataca, Magdalena y murió el 17 de abril de 2014, en Ciudad de México, en el país del mismo nombre.
Fabián Saumeth Salcedo, director de Obras de la Concesión Ruta del Sol II, dijo en declaraciones con los medios, que después de poner en funcionamiento la doble calzada que resolvió un problema crónico de la ciudad, ahora se está trabajando en embellecerla, incluyendo un homenaje al escritor más importante del Magdalena del país y del mundo, por su valor literario.
Sostuvo que uno de los monumentos es la máquina de escribir del Nobel, una máquina eléctrica Smith-Corona modelo 1957. La segunda escultura representa las mariposas amarillas, uno de los símbolos más icónicos del universo literario del Nobel, porque narra vivencias de su vida en Macondo.
La escultura, diseñada por Luis Eduardo García Pacheco, arquitecto, restaurador y planificador urbano, según él, tiene como objetivo que visualmente pueda ser apreciada por toda la ciudadanía samaria, así como por los habitantes del departamento del Magdalena e incluso de toda Colombia, para disfrutar de la representatividad del Nobel.
CARACTERÍSTICAS DE LA OBRA
La Gobernación del Magdalena, en un comunicado de prensa emitido a finales de abril, advierte que estas obras de arte ornamentan ese tramo que se construyó y repavimentó en la administración anterior, beneficiará a unos 50 mil usuarios en temporada baja y a 150 mil en temporada de alto tráfico de visitantes.
Las dos esculturas, cuya construcción está próxima a ser inaugurada, son un homenaje de la Gobernación del Magdalena al máximo exponente de la literatura en el país y oriundo del municipio de Aracataca.
La obra se estructura a partir de tres elementos que son: la base, el cuerpo y el voladizo, los cuales están conformados por una circunferencia cónica de 12 metros de diámetro, que finaliza en una plataforma de seis metros que servirá de apoyo para toda la escultura.
La máquina de escribir se construyó en mampostería y con elementos prefabricados, haciendo alusión a la herramienta del nobel. Es una máquina de escribir eléctrica, Smith – Corona modelo 1957, con un diámetro aproximado de cuatro metros.
En el caso de las mariposas amarillas, se trata de un voladizo de gran tamaño para la rotonda sur de la vía, y un enjambre de mariposas para la rotonda norte de El Rodadero, estas se construyen en estructura metálica, debidamente protegida con epóxicos de alta duración, su anclaje viene desde la base y se apoya en el cuerpo conformado por la máquina de escribir, con una altura de 3 y 5 metros para ambas rotondas.
REFERENTE TURÍSTICOS
Todos los consultados, en su mayoría gente del común, están de acuerdo con la obra, porque se trata de rendirle tributo a unas de las plumas más fluida que tuvo Colombia, en especial Aracataca y el Magdalena, como lo fue Gabriel García Márquez, el ‘hijo del Telegrafista de Aracataca’.
Javier Sánchez Polanco, administrador de Empresas y máster en dirección de organizaciones turísticas, cree que el tema literario podría darle un nuevo impulso al balneario de El Rodadero con un enfoque relacionado al turismo cultural, en muy buena hora llegan estas esculturas que nos recuerdan a un escritor, periodista, cineasta, a un Premio Nobel de Literatura y a un genio universal como lo fue Gabriel García Márquez.
Por su parte Joaquín Bertel Castro, vendedor ambulante, que se ubica en los alrededores de la escultura de la Glorieta del Yuldama, dijo que a raíz de la apertura de la escultura sus ventas han mejorado.
“Es lo mejor que han hecho para recordar a Gabriel García Márquez, ahora viene mucha gente de visita y eso ha mejorado mis ventas. Magnifico, es lo mejor que han podido hacer”, sostuvo.
Finalmente, Carlos José Frías, turistas de Medellín, quedó encantado con la obra. “Es algo maravilloso, lástima que ‘Gabo’ no pudo verla porque estaría contento”.

