El Tribunal Superior de Distrito Judicial, Sala de Decisión Penal, ordenó al Juzgado Tercer Penal del Circuito con Funciones de Conocimiento de Santa Marta, reiniciar el proceso de pleito pendiente para vincular a la iglesia Pentecostal Unidad de Colombia a la reparación integral por la muerte de 33 niños en el municipio de Fundación, cuando se incendió el bus donde se movilizaban a un evento religioso.
El incidente de reparación integral iniciado por el representante de las víctimas reconocidas al interior del proceso penal que se siguió contra los ciudadanos Manuel Salvador Ibarra Plaza y Jaime Gutiérrez Ospino, líder espiritual y conductor de bus; condenados por los hechos acontecidos el 18 de mayo del año 2014.
El abogado penalista Carlos Mauricio Ramírez Gaitán explicó que “lo que se busca en este tipo de procedimiento es convocar a las partes y solicitar la vinculación de la Iglesia Pentecostal Unida de Colombia (…) se convoca a una conciliación que no se llevó a cabo y para ello el incidente debe hacer una serie de solicitudes para efectos de que se pueda adelantar el trámite incidental”.
El jurista quiere decir es que ahora en este caso se aproximaría una condena económica contra la Iglesia Pentecostal Unida de Colombia, es decir, un proceso de reparación integral o trámite pecuniario.
“En este momento se trata de algo económico en donde el que promueve esta acción debe necesariamente convocar y hacer el estimativo dinerario en relación con los daños que se causaron en ese proceso penal”, puntualizó Ramírez Gaitán.
Recordemos que la tragedia ocurrió cuando las víctimas y los sobrevivientes se dirigían en el autobús desde la Iglesia Pentecostal de Fundación hacia sus casas después de haber participado de un culto dominical. En cercanías al barrio Altamira de esa población, por una aparente falla mecánica que generó un cortocircuito, el vehículo se incendió.
En cuestión de minutos, el fuego consumió el autobús ante la impotencia de numerosos vecinos que intentaron apagar las llamas que acabaron con la vida, inicialmente, de 31 pequeños, mientras que 20 más quedaron heridos, dos de los cuales fallecieron recibiendo atención en un hospital de Barranquilla por la gravedad de sus heridas.

