El Gobierno Nacional comenzó a ejecutar el programa social de la olla comunitaria que le brindará comida caliente a las comunidades que se han visto afectadas por las fuertes lluvias y la ola invernal en todo el territorio nacional.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd) informó que por medio de alianzas públicas populares se comprarán los alimentos, se cocinarán y se les ofrecerán a las comunidades vulnerables y afectadas en el país por las emergencias causadas por el fenómeno de La Niña.
“Queremos ir directamente con las organizaciones de base y esas suelen ser las Juntas de Acción Comunal. También, implementar este programa en algunos sectores con tradiciones históricas que tienen unos procesos organizativos muy fuertes y no responden a las JAC, como lo son las comunidades indígenas, afrocolombianas, de mujeres o de jóvenes”, expresó Javier Pava Sánchez, director de la Ungrd.
El director además informó que las ollas comunitarias estarán compuestas de kits de cocina, kits mensuales de apoyo con alimentos no perecederos, kits de higiene, asistencia técnica social a la organización comunitaria, entre otras cosas.
Las JAC recibirán el dinero por medio de transferencias, los insumos y alimentos deberán adquirirse en las mismas regiones, esto para impulsar la economía de las zonas afectadas y así contribuir a que el territorio se recupere rápidamente.
Las organizaciones y juntas que quieran hacer parte del proceso deberán inscribirse en la página web www.gestiondelriesgo.gov.co en donde tendrán que hacer propuestas que serán revisadas por el Gobierno, después se definirán cuantas poblaciones atenderá cada organización.
Según la Ungrd, a la fecha más de 230 organizaciones comunitarias de los departamentos de Antioquia, Arauca, Atlántico, Bolívar, Sucre, Valle del Cauca, Boyacá, Cauca, Cesar, Chocó, Córdoba, Cundinamarca, Huila, Guajira, Magdalena, Nariño, Norte de Santander, Santander, Tolima y la ciudad de Bogotá se han inscrito al programa.
“Queremos dar una respuesta complementaria a la ayuda típica humanitaria. Brindar alimento caliente y entregar comida permanente a la gente que se ha visto afectada por las emergencias, y eso es lo que se ha denominado: generación de ollas comunitarias”, concluyó Pava.
EN $2,1 BILLONES VA RECOLECCIÓN DE LOS RECURSOS
Hasta la fecha, la temporada de lluvias influenciada por La Niña deja un balance de 2.707 eventos en 32 departamentos del país y más de 200 personas muertas; daños y pérdidas que superan los causados en 2010 y 2011 cuando también se presentó dicho fenómeno.
Esta situación provocó entonces que el primero de noviembre el Gobierno decretara situación de desastre nacional como estrategia de Asistencia Humanitaria de Emergencia (AHE), que tenía como premisa principal la recolección de recursos no ejecutados de diferentes ministerios con el fin de suplir las emergencias.
Actualmente, y según el director general de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), Javier Pava Sánchez, desde la declaratoria se han recogido recursos no ejecutados por un total de $2,1 billones. Dicho dinero destinado al Plan de Acción Específico que contempla tres líneas de acción o estrategias: la atención inmediata (Asistencia Humanitaria de Emergencia), la Recuperación Temprana y la recuperación de largo plazo (Recuperación para el Buen Vivir).
“En el marco de la declaratoria de desastre nacional hemos ejecutado hasta el momento cerca de $8.000 millones en lo relacionado a la comida para las comunidades afectadas, que es para lo que se han destinado estos recursos de manera inmediata. Estamos también girando otro dinero para atender a las madres cabezas de hogar y temas asociados a los trabajos con maquinaria, en articulación con las fuerzas militares, para apoyar lo que tiene que ver con la remoción de escombros”, dijo Pava.
¿En qué fase están?
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), informó que se encuentra implementando la primera fase de Asistencia Humanitaria de Emergencia relacionada a los servicios de respuesta, salud y educación, para garantizar el restablecimiento de los derechos de las comunidades afectadas. Como segunda medida de esta primera fase también apuntaron que se están destinando recursos y adelantando acciones para priorizar, principalmente, la comida o alimentación de las familias, ya que existe un impacto muy grande de afectación en este tema.
En tercer lugar, y como recomendación el funcionario manifestó la importancia de reactivar los recursos productivos de las comunidades afectadas para apoyar la producción de los alimentos. Y en el cuarto y último puesto, Pava Sánchez resaltó la atención de la emergencia vial.
“Efectivamente no hemos tomado en serio el tema del reasentamiento de viviendas que están en zonas de alto riesgo, ubicadas dentro de las quebradas y que muchas veces la gente las conoce como quebradas secas o intermitentes, por lo tanto, terminan ocupándolas debido a la necesidad de vivienda. Es una situación muy complicada porque en la temporada de lluvias es ahí donde se presentan las crecientes súbitas, avenidas torrenciales y deslizamientos; esos eventos son muy peligrosos porque arrasan con la casa y con las vidas humanas”, señaló en entrevista con la W Radio el director general de la Ungrd, Sánchez.
De otro lado, el funcionario enfatizó en algo que ha venido insistiendo dese que se puso al frente de la unidad y es la importancia de levantar los mapas de riesgos para la evacuación preventiva antes de que ocurra la tragedia, señalando que actualmente no existen este tipo de herramientas que ayudan a definir las zonas de alto riesgo para evitar la pérdida de vidas.
REUBICACIÓN
En cuanto al tema de las familias que han sufrido pérdidas de sus viviendas o que están en riesgo que sufrirla el director general de la Ungrd dijo que, debido a las emergencias, algunas familias tuvieron que ser evacuadas de sus viviendas y trasladadas a alojamientos temporales o, en los casos que corresponde, se les ha brindado un subsidio de arrendamiento para que puedan vivir en un lugar seguro.
Pero aclaró que la solución que propone el Gobierno Nacional es pasar de la reubicación temporal a una definitiva, basada no solo en la forma tradicional de construcción y reposición de viviendas, sino también en la entrega de tierras o de retorno a las zonas campesinas donde las familias puedan desarrollar proyectos productivos para mejorar sus medios de vida. /Colprensa

