La ciudadanía tiene la esperanza de que cuando se haga la reconstrucción de la Carrera Quinta se construya una canalización con un sistema de drenaje.
Una situación muy preocupante por causa del impacto de las ‘aguas servidas’ es la que deben soportar los comerciantes, transeúntes y conductores con el más mínimo aguacero que provoca un colapso en el alcantarillado de Santa Marta.
La presencia de escorrentías de aguas sucias que recorren una de las calzadas viales de la Avenida del Ferrocarril y que ingresan hacia la Avenida Campo Serrano se ha convertido en una pesadilla para el sector comercial de la zona ya que se les ahuyenta a la clientela y por consiguiente se afectan las ventas.
Los olores nauseabundos que emanan dichas aguas no solo contaminan el medio ambiente, sino que inciden en el deterioro de la dinámica empresarial, teniendo en cuenta la existencia de varios establecimientos que expenden alimentos como pollo asado, arroces especiales y otros menús, pero además funcionan droguerías, almacenes de ropa, etc.
Arles Santos, uno de los comerciantes afectados y quien administra un almacén de vestuario ubicado sobre la Avenida Campo Serrano, dijo que sus ventas disminuyen cuando se rebosa el sistema de alcantarillado porque sencillamente nadie ingresa a su negocio.
“Cada vez que llueve por aquí no se vende nada porque no entra nadie al local ni siquiera a mirar. Este sector se llena de agua y no tiene por dónde evacuar lo que nos afecta grandemente”, indicó el comerciante.
Aprovechó para hacer un llamado a las autoridades del Distrito de tal manera que cuando se inicien los trabajos de reconstrucción de la Carrera Quinta se haga una canalización con sus respectivos desagües y se eviten los traumatismos actuales.
Los charcos de aguas puercas en la Carrera Quinta motivan a algunas personas a sacar canastas plásticas con las cuales se improvisan puentes que usan para cruzar la avenida. Es una forma de ‘rebusque’ que se recompensa con unas cuantas monedas a cambio de evitar mojarse el calzado y de evitar una infección en los pies.
Es importante señalar que en el Centro Histórico de Santa Marta no se registró ayer un fuerte aguacero o lluvia intensa como sí sucedió en el sector de Bonda, aunque las afectaciones se reflejaron en puntos críticos sobre la Avenida del Libertador, más exactamente enfrente del conjunto residencial Balcones del Libertador en donde hubo encharcamientos que afectaron la movilidad vehicular.
También en el sector que comunica hacia el barrio Bastidas se presentó un represamiento de agua lluvia y en algunas calles como la 17 con Carrera Quinta.
Es increíble que en Santa Marta continúe esta problemática debido a la ausencia de un sistema de redes exclusivas para el tema pluvial, a pesar de los 497 años de fundación de la urbe.
La ciudadanía en general tiene la esperanza de que cuando la Alcaldía Distrital y el Sistema Estratégico de Transporte Público hagan la reconstrucción de la Carrera Quinta se construya una canalización con un sistema de drenaje que facilite la evacuación rápida del agua lluvia, y pueda superarse el colapso en el sistema de alcantarillado.

