La eventual llegada de agua desde Cartagena se perfila como una medida de contingencia y no como una solución definitiva al desabastecimiento ante el riesgo de que sigan disminuyendo los caudales en las fuentes de captación.
Ante el escenario de disminución de los caudales que abastecen a Santa Marta, la ESSMAR comenzó a explorar una alternativa de contingencia para traer agua potable desde Cartagena con el fin de reforzar el suministro que va a necesitar la ciudad para enfrentar los efectos del cambio climático y muy particularmente del fenómeno del Niño.
La propuesta surgió durante una visita del gerente de ESSMAR, David Millán Orozco, a la planta El Bosque en la ‘Ciudad Heroica’, operada por Aguas de Cartagena, donde se evaluó la posibilidad de establecer una alianza para la transferencia de caudal hacia Santa Marta.
Millán explicó que la intención es que Cartagena pueda suministrar parte del agua que eventualmente requiera la capital del Magdalena para atender la demanda de sectores considerados estratégicos.
“Estamos evaluando esta alternativa para que nuestra ciudad hermana, Cartagena, pueda suministrarnos parte del caudal que estamos necesitando”, manifestó el gerente de ESSMAR.
El funcionario precisó que el eventual suministro tendría como propósito contribuir a garantizar el servicio en sectores como la población residente, la actividad turística y hotelera, el puerto, el aeropuerto y las zonas industriales, especialmente durante los periodos de mayor demanda.
La iniciativa todavía se encuentra en fase de evaluación y, de acuerdo con las declaraciones del gerente, ESSMAR trabaja en la logística que permitiría hacer efectiva la alternativa si las condiciones del sistema lo hacen necesario. La empresa ya tendría un acuerdo de respaldo con Aguas de Cartagena y estaría preparando la logística para trasladar el recurso en caso de requerirse.
“En ESSMAR estamos trabajando para que esos impactos se puedan reducir. Estamos haciendo la gestión necesaria para ello”, acentuó Millán Orozco.
UNA OPCIÓN MÁS AL PLAN DE CHOQUE
La posibilidad de acudir a Cartagena se suma a un conjunto de medidas que ESSMAR viene implementando para enfrentar la temporada seca y el riesgo de reducción de la oferta hídrica.
Desde mayo, la empresa activó su Plan de Emergencia y Contingencia y declaró alerta amarilla ante las proyecciones relacionadas con el Fenómeno de El Niño. De acuerdo con ESSMAR, a mediados de septiembre la empresa advirtió que al punto de captación del Manzanares estaban ingresando alrededor de 110 litros de agua por segundo, cuando en condiciones normales la infraestructura puede recibir cerca de 330 litros por segundo.
La propia empresa advirtió que se está captando menos del 30 % del caudal habitual, situación que atribuye a los efectos del Fenómeno de El Niño y que obliga a mantener una vigilancia permanente sobre la fuente hídrica.
El panorama no es nuevo. En junio, ESSMAR ya había reportado ante las autoridades distritales una disminución de hasta el 70,5 % en el caudal del río Manzanares, en medio de las condiciones de sequía que afectan a las fuentes que abastecen el acueducto de la ciudad.
La situación llevó posteriormente a establecer operaciones programadas sobre la línea de aducción del río Manzanares, con el propósito de favorecer el ingreso de agua hacia la Planta de Tratamiento de Agua Potable de Mamatoco.
A esto se suma el fortalecimiento del abastecimiento mediante medios alternos, particularmente carrotanques. ESSMAR informó que en el segundo trimestre del 2026 en junio que durante los tres meses anteriores había distribuido más de 51.000 millones de litros de agua potable mediante este mecanismo en 90 barrios del norte y sur de Santa Marta.
En septiembre, además, el gerente David Millán confirmó que la empresa y el Distrito contemplaban solicitar apoyo a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres para fortalecer la disponibilidad de carrotanques ante la eventual disminución de los caudales.
LAS SOLUCIONES DE FONDO
La estrategia de contingencia también está acompañada por proyectos destinados a aumentar la oferta de agua de Santa Marta y reducir su dependencia de unas fuentes hídricas cada vez más presionadas.
Entre ellos aparece El Curval, proyecto que contempla una nueva fuente de producción de agua potable y que la Administración Distrital ha presentado como una de las apuestas para solucionar estructuralmente el déficit del servicio.
Sin embargo, la semana pasada la ciudad recibió un duro golpe luego que el presidente Abelardo De La Espriella anunciara que el proyecto de las desalinizadoras “no va”, el cual se planteaba como una de las alternativas de solución al desabastecimiento de agua en la ciudad.
Así, la eventual llegada de agua desde Cartagena se perfila como una medida de contingencia y no como una solución definitiva. La empresa sigue ejecutando el plan de choque para mantener el abastecimiento mientras los caudales de los ríos continúan bajando y, al mismo tiempo, avanzar en las obras que permitan aumentar de manera permanente la oferta de agua potable para Santa Marta.
Lo que queda por definir es cómo se materializaría técnicamente el traslado del agua desde Cartagena, en qué cantidades y bajo qué costos, aspectos en los que hasta ahora no detallado la empresa y que deberán establecerse antes de que la alternativa pueda convertirse en una operación efectiva.

