La emergencia en Pereira a causa del terremoto de magnitud 7,4 que azotó la región hace una semana abrió un nuevo frente para las autoridades. A las labores de búsqueda y rescate en las zonas afectadas por los terremotos se sumó la detección de grupos que estarían ingresando de manera clandestina a edificaciones colapsadas para buscar dinero, cajas fuertes y otros elementos de valor.
Las primeras alertas surgieron tras la identificación de huecos y socavones abiertos entre los escombros. Según la Policía, estas estructuras estarían siendo utilizadas para llegar hasta puntos donde antes funcionaban establecimientos comerciales y otros negocios que quedaron afectados por los movimientos sísmicos.
Uno de los hallazgos se produjo durante las inspecciones realizadas por las autoridades: una caja fuerte fue localizada cerca de uno de estos accesos clandestinos. La Policía investiga ahora quiénes abrieron los huecos y si hacen parte de grupos que previamente identificaron los lugares donde podría haber dinero.
El método detectado va más allá de ingresar durante la noche. La información recopilada por los uniformados señala que algunos de los involucrados estarían utilizando prendas y equipos similares a los empleados por rescatistas y voluntarios para superar los controles instalados alrededor de las zonas restringidas.
Incluso, según las autoridades, estas personas habrían llegado a reportar la supuesta presencia de sobrevivientes bajo los escombros con el propósito de justificar su ingreso a determinados puntos. Esa modalidad obliga a verificar no solo quién entra a las áreas acordonadas, sino también las alertas que se reciben en medio de las operaciones de búsqueda.
REDES DE SAQUEADORES
“Estas redes de saqueadores, debidamente organizadas, tratan de evadir los controles de seguridad y se presentan con equipos en sitios donde existían locales comerciales, supermercados, bancos, casinos, joyerías, compraventas y venta de celulares”, dijo el coronel Óscar Ochoa, comandante de la Policía Metropolitana de Pereira.
Las autoridades ya tienen identificadas a varias personas que estarían vinculadas con estos hechos. Las investigaciones se concentran principalmente en los sectores de Victoria, Olaya, Corocito y La Libertad, donde se han detectado movimientos y accesos que ahora son objeto de verificación.
Para ubicar a quienes estarían aprovechando la emergencia, la Policía desplegó unidades del Bloque de Búsqueda y del Grupo de Operaciones Especiales (GOES). Parte de la vigilancia se concentra durante la noche, periodo en el que, de acuerdo con la información conocida por las autoridades, algunos sospechosos intentan ingresar utilizando indumentaria asociada con los organismos que participan en la atención de la emergencia.
“Estamos identificando huecos donde están entrando ladrones a buscar cajas fuertes”, señalaron las autoridades al referirse a las inspecciones que se adelantan en las zonas afectadas.
La aparición de estos accesos clandestinos también modifica el esquema de seguridad desplegado después de los terremotos. Días atrás, el Ejército había anunciado el envío de soldados a diferentes ciudades afectadas para reforzar la vigilancia y prevenir saqueos en sectores comerciales y residenciales.
El escenario obliga ahora a distribuir las capacidades de la Fuerza Pública en dos tareas simultáneas. Policías y militares participan en la seguridad de los puntos donde continúan las labores de búsqueda y rescate, mientras otras unidades deben vigilar establecimientos destruidos, controlar los accesos y detectar personas que intenten ingresar bajo identidades o funciones que no les corresponden.
Los huecos encontrados muestran que los controles en calles y perímetros no son el único punto de ingreso que deben revisar las autoridades: entre los escombros también se buscan rutas abiertas para llegar hasta cajas fuertes, dinero y pertenencias que permanecen dentro de los inmuebles afectados.

