La producción de especies forestales y frutales para apoyar procesos de conservación ambiental contará con nuevos espacios en el sur del Magdalena, tras la entrega de dos viveros bioclimáticos en Pijiño del Carmen y Guamal.
Las estructuras fueron entregadas por el director general de la Corporación Autónoma Regional del Magdalena (Corpamag), Alfredo Martínez Gutiérrez, acompañado por los alcaldes municipales, como parte de las medidas de compensación por aprovechamiento forestal establecidas a la empresa Afinia.
En Pijiño del Carmen, el vivero quedó a disposición de la Institución Educativa Departamental Pijiño del Carmen, mientras que en Guamal fue entregado a la Institución Educativa Departamental Rural La Rinconada, sede Federico Zambrano De la Hoz.
Cada infraestructura tiene un área de 120 metros cuadrados, distribuidos en ocho metros de frente por 15 metros de fondo, y una capacidad de producción de hasta 5.000 plántulas por ciclo.
Los viveros permitirán cultivar especies forestales como campano, roble, ceiba, iguamarillo y cedro rosado, además de frutales como guanábana y papaya. Para ello, cuentan con germinadores destinados a facilitar la producción continua de semillas y plántulas.
La infraestructura incorpora además un sistema de riego automatizado con micronebulizadores de alta presión, diseñado para optimizar el uso del agua durante el proceso de producción vegetal.
Otro de sus componentes es un sistema de energía solar fotovoltaica de 1,2 kilovatios, que permite el funcionamiento autónomo de los equipos instalados en cada vivero.
Según Corpamag, estos espacios también serán utilizados como escenarios de aprendizaje práctico para los estudiantes, quienes podrán participar en actividades relacionadas con la producción, manejo y cuidado de especies vegetales.
La iniciativa busca fortalecer los procesos de educación ambiental y generar material vegetal que pueda ser utilizado posteriormente en acciones de conservación y restauración de los ecosistemas del Magdalena.
Corpamag estará a cargo del acompañamiento y la asistencia técnica, mientras que las administraciones municipales apoyarán las acciones necesarias para garantizar la sostenibilidad de los viveros.
De esta manera, los espacios entregados en ambas instituciones educativas se incorporan a las acciones de compensación ambiental, con actividades orientadas a la formación de estudiantes y a la producción de plantas para contribuir al cuidado del territorio.

