Un nuevo vendaval acompañado de lluvias y fuertes ráfagas de viento dejó afectaciones en diferentes sectores de Zona Bananera durante la noche del miércoles, principalmente en los corregimientos de Orihueca y Guacamayal.
La alcaldesa de Zona Bananera, Clareth Olaya Jiménez, informó que el reporte preliminar establece afectaciones en seis barrios de Guacamayal y 11 de Orihueca, mientras continúan las labores de verificación en terreno para determinar el número de familias damnificadas y la magnitud de los daños.
Entre las afectaciones reportadas se encuentran viviendas destechadas, paredes deterioradas y árboles derribados por la fuerza de los vientos. Algunos de los árboles cayeron sobre las vías, generando dificultades para la movilidad en determinados puntos de los corregimientos.
Tras el paso del fenómeno climático, los equipos de Gestión del Riesgo se desplazaron a las zonas afectadas para realizar el censo de las familias y verificar las condiciones de las viviendas. En estas labores participan organismos como la Defensa Civil, el Cuerpo de Bomberos y la Policía Nacional.
La administración municipal señaló que el censo permitirá establecer con mayor precisión cuántas familias resultaron afectadas, cuáles son sus principales necesidades y qué tipo de asistencia requieren como consecuencia del vendaval.
Orihueca concentra parte de las mayores afectaciones
El corregimiento de Orihueca se encuentra entre los sectores que reportan mayores afectaciones, con 11 barrios incluidos en el balance preliminar entregado por la Alcaldía de Zona Bananera.
Las lluvias y los fuertes vientos ocasionaron daños materiales en viviendas y dejaron árboles derribados en diferentes puntos. La situación también generó preocupación por las condiciones en que quedaron algunas estructuras y por la posibilidad de nuevas precipitaciones.
Guacamayal, por su parte, registra afectaciones preliminares en seis barrios. Las autoridades continúan realizando recorridos para identificar los daños y establecer el número de hogares que requieren atención.
También hay seguimiento al río Sevilla
Además de la evaluación de los daños ocasionados por el vendaval, las autoridades mantienen seguimiento al comportamiento del río Sevilla debido al aumento de su caudal asociado a las lluvias registradas en las últimas horas.
El seguimiento hace parte de las acciones preventivas que se desarrollan en el municipio ante posibles incrementos en los niveles de los afluentes. El Ideam ha señalado previamente la necesidad de mantener especial atención sobre los ríos que descienden de la Sierra Nevada, entre ellos el Sevilla, en jurisdicción de Zona Bananera.
Zona Bananera ya había registrado otra emergencia
La alcaldesa Clareth Olaya recordó que el municipio había enfrentado otra emergencia por condiciones climáticas el pasado 6 de agosto, cuando un vendaval acompañado de fuertes vientos y granizo ocasionó afectaciones en diferentes sectores.
Según el balance entregado por la mandataria, ese episodio dejó 2.302 personas y 666 familias afectadas, además de daños en aproximadamente 221 hectáreas de cultivos de banano.
La nueva emergencia se presenta pocos días después de ese episodio, por lo que la administración municipal adelanta nuevamente la verificación de las zonas afectadas y la identificación de las familias que requieren asistencia.
Ante la situación, Olaya Jiménez solicitó acompañamiento y apoyo del Gobierno Nacional para atender a las comunidades afectadas por los fenómenos climáticos registrados recientemente en el municipio.
Mientras avanzan los recorridos y el censo, las autoridades mantienen la recomendación a la comunidad de adoptar medidas de precaución frente a nuevas lluvias y fuertes vientos, especialmente en zonas cercanas a árboles, postes, paredes y estructuras que hayan sufrido daños.

