El exsubdirector de la UNGRD Sneyder Pinilla aseguró que está dispuesto a entregar documentos, testimonios y pruebas sobre la presunta red de corrupción que operó al interior del Estado colombiano.
El exsubdirector de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, Sneyder Pinilla, envió una carta a figuras políticas de Estados Unidos, entre ellas el secretario de Estado, Marco Rubio, y los congresistas Bernie Moreno y María Elvira Salazar, con el propósito de prender el ventilador sobre el desfalco de la entidad del Estado colombiano.
Pinilla, quien ha reconocido su participación en la entrega de recursos a los expresidentes del Congreso Iván Name y Andrés Calle, manifestó su disposición de colaborar con las autoridades estadounidenses aportando detalles sobre la forma en que, según él, operó la estructura corrupta dentro de la UNGRD.
En la carta de tres páginas, el exfuncionario solicita una reunión formal y expresa su interés en compartir información que considera relevante para las agencias de control y seguridad de Estados Unidos.
El documento tiene como asunto: “Solicitud de reunión y disposición para aportar información de interés para el Gobierno de los Estados Unidos relacionada con presuntos hechos de corrupción en Colombia“.
Según Pinilla, además de su testimonio, cuenta con documentos y otros elementos que respaldarían sus afirmaciones. En la comunicación señala: “El motivo de esta comunicación es (…) poner a disposición información, documentos, testimonios y elementos de prueba que considero de alto interés para las autoridades estadounidenses en materia de transparencia, lucha contra la corrupción, protección de las instituciones democráticas y seguimiento a posibles operaciones financieras vinculadas con recursos públicos colombianos”.
El protagonista del saqueo también indicó que posee información sobre decisiones administrativas, manejo de recursos y actuaciones de funcionarios y particulares que, a su juicio, permitirían dimensionar el alcance de la presunta red de corrupción. En ese sentido, afirmó que “he tenido conocimiento de hechos, circunstancias, rutas de decisión, movimientos de recursos y actuaciones de altos funcionarios y particulares que, a mi juicio, podrían ser de especial interés para el Gobierno de los Estados Unidos, en la medida en que permitirían comprender la dimensión real de una estructura de corrupción que habría operado al interior de importantes entidades del Estado colombiano”.
Uno de los puntos que destaca en la carta está relacionado con posibles movimientos financieros internacionales y eventuales riesgos asociados al lavado de activos. Por ello, advirtió sobre la existencia de “información que podría resultar relevante para las autoridades estadounidenses encargadas de evaluar riesgos asociados a corrupción pública, redes de influencia, utilización indebida de recursos estatales, posibles movimientos financieros internacionales y eventuales conductas que comprometan principios de transparencia y buen gobierno que históricamente han sido promovidos por los Estados Unidos en la región”.
La carta concluye con una declaración en la que Pinilla sostiene que la información que posee podría tener implicaciones más allá de Colombia. “Estoy convencido de que los elementos que puedo aportar son de interés estratégico para las autoridades estadounidenses y pueden contribuir al esclarecimiento de hechos que trascienden las fronteras de Colombia y afectan la confianza ciudadana en las instituciones públicas”, señaló.
El exfuncionario es uno de los principales testigos del proceso judicial por el desfalco de la UNGRD, un caso que ha involucrado a exfuncionarios, congresistas y contratistas, y que continúa siendo investigado por distintas autoridades del país.

