La Plenaria de la Cámara de Representantes aprobó en último debate el Proyecto de Ley de la Música, con el cual se busca responder a las necesidades reales del ecosistema musical colombiano.
La iniciativa (Proyecto 373 de 2025C / 048 de 2024S) es el resultado de una amplia construcción colectiva que tuvo el acompañamiento técnico del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes.
A través de mesas de trabajo y diálogo constante con artistas, gremios, el Consejo Nacional de Música y los ponentes del proyecto, se estructuró una iniciativa legislativa que beneficia de manera equilibrada tanto a la industria como a los procesos comunitarios en los territorios.
“Es un proyecto de ley que tiene, en esencia, unas propuestas de fortalecimiento económico para el sector. Tiene unas propuestas de participación a través del Consejo Nacional de Música. Es el resultado de un triángulo importante de actores: el sector musical colombiano, el Ministerio de las Culturas y el respaldo del Congreso de la República”, señaló un representante del sector.
El proyecto está compuesto por siete capítulos, entre lo que se destaca la creación de un Fondo Especial para la Música para financiar proyectos de creación, formación, circulación e investigación musical. Funcionará de manera similar al Fondo de Desarrollo Cinematográfico (FDC), el cual dinamiza al cine colombiano al garantizar que una parte de los recursos que genera la comercialización del sector se reinvierta directamente en el desarrollo de la misma industria.
Los artistas contarán con exención de IVA para la compra de instrumentos musicales, así como para software y hardware de creación sonora. También se establecen reglas claras para que los músicos puedan transportar sus instrumentos en los aviones como equipaje especial sin contratiempos. Además, se promoverán visas especiales para facilitar la movilidad internacional de artistas y personal técnico.
Los festivales que se financien con recursos públicos deberán incluir al menos un 40% de participación de artistas emergentes (no masivos) y mujeres dedicadas a la música. Además, la Ley dedica un capítulo completo a las músicas vivas y comunitarias, reconociéndolas como manifestaciones esenciales de los territorios y estableciendo incentivos para su protección y divulgación.
A través del artículo 20, se brindan mayores garantías y transparencia en la gestión de los derechos de autor, tanto individual como colectiva, protegiendo el trabajo y los ingresos de compositores e intérpretes.
El Sistema de Información de la Música (SIMUS) adquiere peso de ley, lo que permitirá tener un mejor registro del sector para tomar decisiones y medir el impacto de la inversión pública.
/Colprensa.

