27 exmiembros de la Fuerza Pública, entre ellos dos generales, reconocerán su responsabilidad en más de 200 casos de Falsos Positivos que se registraron en el deopartamento de Meta. Lo harán a través de una audiencia pública ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), luego de haber aceptado por escrito su participación en los hechos.
Los exmilitares hicieron parte del Batallón de Infantería No. 21 ‘Batalla Pantano de Vargas’, el Gaula Militar Meta y la VII Brigada. Entre los crimenes que habrían cometido se encuentran el homicidio de 10 menores de edad, al igual que 65 desapariciones forzadas y una tentativa de homicidio.
Todos ellos fueron imputados por crímenes de guerra, de lesa humanidad y delitos según el Código Penal colombiano.
La sala tomó esta decisión luego de que encontró pruebas suficientes de su participación en la ejecución de un plan criminal orientado a presentar como resultados operacionales homicidios que en realidad fueron perpetrados en combates simulados. El objetivo de estos hechos era generar una falsa sensación de seguridad en la población civil, obtener beneficios profesionales y fortalecer la legitimidad institucional.
La audiencia fue programada para el 3, 4 y 5 de junio en Villavicencio y a ella asistirán 88 víctimas acreditadas ante la JEP y sus acompañantes, de un universo de 462 personas reconocidas dentro del Subcaso Meta.
Como parte de la preparación para la diligencia, los equipos especializados de la Secretaría Ejecutiva de la JEP realizaron tres encuentros previos con víctimas, tres con comparecientes y un encuentro privado entre ambos grupos.
En ese departamento, la JEP estableció que, en el contexto de la consolidación del paramilitarismo, se configuraron estrechas relaciones entre integrantes del Ejército Nacional y el Bloque Centauros de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).
Además identificó que tres patrones criminales. El primer patrón corresponde a asesinatos y desapariciones forzadas cometidos por miembros del Ejército en coordinación con integrantes de estructuras paramilitares. En este patrón se documentaron 48 hechos en los que fueron asesinadas 117 personas.
El segundo patrón se trató de asesinatos y desapariciones forzadas sin apoyo de estructuras paramilitares. Se documentaron 22 hechos en los que fueron asesinadas 36 personas y una más resultó herida. Este patrón fue desarrollado bajo tres modalidades, entre ellas la atracción de personas mediante engaños por parte de miembros del BIVAR para asesinarlas y presentarlas como resultados operacionales legítimos.
El tercer patrón corresponde a asesinatos presentados como bajas en combate por miembros del Gaula Rural Meta, en el marco de supuestos operativos antisecuestro y antiextorsión. Se documentaron 30 hechos en los que fueron asesinadas 56 personas, en los que la sala identificó dos modalidades, entre ellas, asesinatos en los que las víctimas eran atraídas mediante ofertas engañosas o falsas propuestas.
/Colprensa.

