La Unidad de Restitución de Tierras (URT) informó sobre la admisión de tres demandas de restitución de derechos étnico-territoriales a favor de comunidades afrodescendientes de Magdalena y Atlántico, marcando un avance significativo en estos procesos desde la entrada en vigencia de la Ley 1448 de 2011. Las decisiones fueron emitidas por los juzgados especializados en Restitución de Tierras de Santa Marta y benefician a los consejos comunitarios Jacobo Pérez Escobar, Magen de Mi y Nelson Mandela.
La URT, como representante legal de estas comunidades, busca el restablecimiento jurídico e integral de territorios ancestrales que en total suman 153 hectáreas y 313 metros cuadrados. Del total reclamado, 84 hectáreas y 5.846 metros cuadrados corresponden al Consejo Comunitario Jacobo Pérez Escobar, ubicado en Aracataca, Magdalena; 33 hectáreas y 2.842 metros cuadrados pertenecen al Consejo Comunitario Magen de Mi, entre los municipios de Repelón y Luruaco, Atlántico; mientras que 35 hectáreas y 1.625 metros cuadrados corresponden al Consejo Comunitario Nelson Mandela, en Candelaria, Atlántico.
Carlos Alfonso Cassiani, representante legal del Consejo Comunitario Jacobo Pérez Escobar, destacó la importancia de este proceso para las 159 familias que integran la comunidad, conformada por 914 personas. Explicó que, pese a las situaciones de desplazamiento forzado que enfrentaron, la comunidad ha permanecido ligada a estas tierras ancestrales durante más de seis décadas, por lo que una eventual restitución representaría oportunidades de desarrollo y fortalecimiento comunitario.
La Dirección Territorial Magdalena y Atlántico de la URT señaló que estos avances hacen parte del cumplimiento del Plan Estratégico Institucional (PEI), mediante el cual se han elaborado ocho informes de caracterización de sujetos colectivos étnicos afrodescendientes y presentado ocho demandas ante juzgados especializados en restitución de tierras.
La entidad también destacó que desde 2023 se fortaleció el trabajo con comunidades étnicas en la región mediante la creación de un equipo especializado en asuntos étnicos en territorio, lo que, según la URT, ha permitido acelerar procesos que anteriormente enfrentaban limitaciones institucionales y operativas.

