Una enfermedad parasitaria causada por larvas de mosca está afectando a varios monos aulladores avistados recientemente en el sector del cruce del río Don Diego con la Troncal del Caribe, en zona rural de Santa Marta, según informó la Corporación Autónoma Regional del Magdalena (Corpamag).
La entidad explicó que los animales presentan miasis cutánea foruncular, una afección producida por la larva de la mosca Cuterebra baeri, especie identificada en Colombia tras investigaciones desarrolladas por Corpamag en articulación con el Instituto Nacional de Salud y otras entidades del territorio.
La corporación recordó que desde hace más de 20 años mantiene un monitoreo permanente sobre las poblaciones de monos aulladores, especialmente después de la epidemia de fiebre amarilla registrada en la región. En ese contexto, señaló que los primeros casos con este tipo de lesiones cutáneas fueron reportados en 2014 en la misma zona donde recientemente se observaron nuevos ejemplares afectados.
De acuerdo con los especialistas, la miasis cutánea foruncular es una condición frecuente en poblaciones silvestres de esta especie y hace parte de su dinámica natural. Aunque genera lesiones visibles en la piel, generalmente no representa una amenaza mortal para los animales.
“El proceso ocurre cuando la larva penetra la piel sana y forma una cavidad o forúnculo, respirando a través de un poro central mientras completa su ciclo biológico durante varias semanas. Posteriormente, abandona el cuerpo del animal dejando cicatrices en la piel”, explicó Walberto Naranjo, médico veterinario y coordinador del Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre de Corpamag.
Frente a posibles intervenciones, la entidad indicó que el tratamiento individual de los animales resulta logísticamente inviable debido a la amplia distribución de las manadas entre Santa Marta y el río Palomino, incluso en zonas ubicadas hasta a 500 metros sobre el nivel del mar. Además, advirtió que la captura de un ejemplar provoca la dispersión inmediata del grupo, dificultando cualquier procedimiento de atención masiva.
Corpamag también aclaró que no existe evidencia científica que demuestre la transmisión de esta enfermedad a humanos, por lo que hizo un llamado a la comunidad a no manipular ni intervenir a los animales.
Finalmente, la corporación aseguró que continuará realizando monitoreo y seguimiento permanente a las poblaciones afectadas, permitiendo que el proceso natural siga su curso sin alterar el equilibrio ecológico de la especie y su ecosistema.

