El congreso anual de Naturgas es uno de los eventos mejor preparados de los que tienen lugar en el país. Lástima que los candidatos Cepeda y De la Espriella no concurrieron al foro que en el marco de este congreso se organizó para quienes están aspirando a la presidencia. Desaprovecharon una magnífica oportunidad para hacer conocer sus puntos de vista.
En el foro dedicado a reflexionar sobre las tareas prioritarias del próximo gobierno en lo fiscal presenté las que a mi modo de ver deben ser las apremiantes tareas en el campo de las finanzas públicas.
En una apretada síntesis, estos fueron mis recomendaciones al próximo ministro de Hacienda que, en vez de pelearse con el Banco de la República, tendrá que dedicar todas sus energías a superar la calamitosa realidad fiscal que entrega el gobierno Petro.
*Ya sea de izquierda o de derecha el próximo responsable de las finanzas públicas tendrá que darle un giro de 180 grados en lo fiscal, si quiere que Colombia recupere la sostenibilidad fiscal extraviada.
*No podemos seguir creciendo la deuda pública al frenético ritmo que trae, ni seguir financiando a debe el déficit primario que es el más alto en muchas décadas. El servicio de la deuda devorará el 30% del presupuesto de gastos previsto para el 2027.
*Habrá que volver rápidamente a la regla fiscal, irresponsablemente olvidada por el gobierno Petro.
*El nuevo gobierno -desde las primeras horas- tendrá que presentar una nueva reforma tributaria. Bien meditada y concertada, que no siga golpeando a las empresas energéticas como lo ha hecho el gobierno Petro con sevicia.
*El nuevo gobierno debe abandonar el santo Grial de la política energética de Petro que nos tiene bordeando los linderos de la perdida de autosuficiencia tanto en gas como en petróleo. A saber, la prohibición del fracking y de las nuevas exploraciones de energéticos. Méjico acaba de anunciar que aplicará fracking que los nuevos instrumentos tecnológicos permiten aplicarlo sin riesgos mayores ambientales.
*No se puede seguir abusando de la emergencia económica como viene haciéndolo el periclitante gobierno Petro. Y mucho menos para utilizarla -como se anunció estos días- como una respuesta a la posibilidad de que el congreso no apruebe la reforma tributaria que presentará el gobierno en sus horas agónicas. Que el congreso niegue una ley nunca será fundamente válido para decretar un estado de excepción.
*El nuevo gobierno deberá recordar que en materia fiscal el ejecutivo propone, pero el legislativo es el que dispone. Eso es lo que manda la constitución. Para lo cual el nuevo presidente tendrá que dejar de insultar y empezar a concertar.
*No más caprichos y disparates contra el Banco de la República.
Y, ante todo: el nuevo gobierno tendrá que inaugurar un nuevo trato con amigos y enemigos políticos, con una dosis mayor de buenas maneras, de transparencia y de franqueza.
A la entrada al despacho presidencia, cuando estaba en el palacio de San Carlos, había una placa que veía todo aquel que entraba hablar con el presidente. Aquella placa tenía gravada una frase del Libertador que decía: “Le sirve mejor al primer magistrado quien le dice la verdad que quien lo lisonjea”.
Esa placa desapareció. Hay que rescatarla. Y volverla a poner en lugar visible a la entrado de la oficina desde la que despachará el nuevo presidente.
*Exministro de Estado

