El Ministerio de Salud aseguró que el sistema de salud colombiano no enfrenta una crisis por insuficiencia de la Unidad de Pago por Capitación (UPC), sino por fallas estructurales en la gestión de los recursos por parte de las Entidades Promotoras de Salud (EPS).
El ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, fue enfático en señalar que el Gobierno ha realizado el mayor esfuerzo fiscal en la historia reciente del sistema, con un crecimiento real del 51% en el presupuesto del sector y del 28% en la UPC entre 2022 y 2026, lo que equivale a más de 21 billones de pesos adicionales en este rubro.
No obstante, el funcionario alertó que este aumento no se ha traducido en una mejora proporcional en la atención, lo que evidencia una ruptura crítica entre los recursos que gira el Gobierno y los servicios que efectivamente reciben los ciudadanos.
“Hoy, mientras el Estado cumple y gira oportunamente los recursos, las EPS continúan acumulando deudas con hospitales, clínicas y trabajadores de la salud, generando un cuello de botella que impide que el dinero llegue de manera efectiva a la atención. Es decir, el problema no está en la financiación, sino en la intermediación”, indicó el Ministerio a través de un comunicado.
Además, la cartera de Salud recordó que la UPC no es un presupuesto para las EPS, sino una prima de aseguramiento que implica la obligación de gestionar el riesgo en salud y garantizar la prestación de servicios.
En ese sentido, los problemas financieros reportados por las EPS deberían atribuirse a presuntas fallas en su gestión, contratación, auditoría y control de costos.
Ante este escenario adverso, el ministro hizo un llamado al Congreso para retomar el debate de la reforma y avanzar en soluciones de fondo que permitan corregir las fallas estructurales del modelo actual de salud.
“El país no puede seguir aplazando decisiones estructurales. La crisis no se resuelve con más recursos mal administrados, sino con un cambio de fondo en la forma en que se gestionan”, concluyó el ministro.
/Colprensa.

