La preocupación que ha expresado en la última semana el gobierno de los Estados Unidos a la seguridad de los candidatos presidenciales, Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella, quedó ratificada este miércoles con el anuncio del Consejo Nacional Electoral (CNE) de registrar como delegados electores de ese a país 86 personas.
Según dijo el CNE, estos delegados harán presencia en 16 ciudades del país, en donde observarán como será el desarrollo de la primera vuelta presidencial del 31 de mayo, como también para la segunda vuelta programada para el 21 de junio si la llega a haber.
Esta participación fua avalada por la sala plena del CNE, que atendió la petición que entregó la embajada estadounidense el pasado 15 de abril, manifestando su interés de conocer de primera mano el desarrollo de estas elecciones.
La delegación de 86 observadores la conformarán, entre otros, funcionarios diplomáticos y personal vinculado institucionalmente a la Embajada, quienes irán a Barranquilla, Bogotá, Bucaramanga, Cali, Cartagena, Envigado, Leticia, Medellín, Palmira, Popayán, Quibdó, Santa Marta, Soacha, Soledad y Turbo.
De acuerdo con el CNE, “la misión acompañará las etapas preelectoral, electoral y postelectoral inmediata, con el propósito de evaluar aspectos clave del proceso como la apertura de mesas, las jornadas de votación y el conteo de votos, en el marco de los principios de imparcialidad, independencia y respeto a la soberanía nacional”.
Al reaccionar al anuncio del CNE de acreditar a estos delegados del gobierno estadounidense, el presidente, Gustavo Petro, expresó que “el presidente de los EEUU Donald Trump puede desplegar la cantidad que quiera de observadores, ya tiene centenares en Colombia, serán invitados miles para garantizar que no exista fraude ni en las mesas ni en el software”.
Igualmente en respuesta al gobierno Trump, aseveró que “todos los candidatos son cuidados por el gobierno. Sectarismo cuando se mencionan dos candidaturas y no todas. El pueblo votará en completa libertad como lo garantiza un demócrata en el gobierno. No volveremos a los tiempos donde el narcoparamilitarismo aliado con el Estado a nivel local, controlaba a la población con fusiles y terror y dejaba por obligación a los votantes en sus casas en toque de queda, mientras los narcos armados llenaban los tarjetones con su candidato”.
/Colprensa.

