La familia Colmenares cuando ayer abandonaba la sede de la Corte Suprema de Justicia, tras la lectura del fallo definitivo con el cual concluye uno de los episodios judiciales de mayor impacto en el país en la última década.
La confirmación por parte de la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia de la absolución de Laura Moreno por la muerte de Luis Colmenares, ocurrida el 31 de octubre de 2010, desató ayer una andanada de señalamientos contra la Fiscalía General de la Nación por parte de los familiares del estudiante y del abogado que los representó durante 16 años, mientras el defensor de Moreno calificó el proceso como un ejemplo de acusación mal construida desde su origen.
Luis Alonso Colmenares, padre del joven, fue tajante al recibir el fallo: «Hubo un homicidio. Que no se hayan establecido las responsabilidades de quienes le causaron ese homicidio, eso es otra cosa y eso es algo que también hay que responsabilizar a la Fiscalía». El hombre señaló que en el proceso se evidenciaron «las deficiencias del trabajo de la Fiscalía, de algunos fiscales, de algunos miembros corruptos del CTI, de algunos jueces corruptos que no han valorado lo que se aportó de alguna manera para el desarrollo del proceso». Y fue más lejos: «lo que no podemos negar es que en estas decisiones, en todas las instancias, hay corrupción».
Antes de conocerse el fallo, el padre había anticipado que la familia no actuaría de manera precipitada: «Primero hay que saber qué es lo que dice el fallo de la Corte. Y una vez nosotros tengamos conocimiento de lo que ahí dice, las consideraciones que tuvieron, las conclusiones a las que llegaron, pues nosotros también tomaremos nuestras propias decisiones». Afirmó que la familia seguirá buscando que se establezcan responsabilidades «hasta el último día de nuestras vidas».
Jorge Colmenares, hermano de Luis Andrés, describió el desenlace como «una falla total y clara en la Fiscalía General de la Nación, en el mal proceder de algunos fiscales». Recordó que desde el inicio el proceso estuvo marcado por la inestabilidad: «el primer fiscal que recibió el proceso de mi hermano quiso archivarlo y luego tuvimos un cambio constante de fiscales en todo este proceso».
Pese a la ausencia de condenas, Jorge Colmenares dijo encontrar un punto de tranquilidad en el fallo: la Corte confirmó que el peritaje del doctor Máximo Duque «es totalmente cierto y sí demuestra las heridas que tenía el rostro y el cuerpo de mi hermano». El hermano cerró su declaración con una afirmación que dejó en el plano de la convicción familiar lo que el proceso judicial no pudo resolver en el plano penal: «no solamente para mí, sino que en todos los colombianos quedará que Luis Andrés Colmenares fue asesinado y aquí nosotros como familia lo confirmamos».
El abogado de la familia, Jaime Lombana, optó por esperar la notificación oficial antes de pronunciarse de fondo, pero anticipó sus discrepancias con la valoración probatoria que sustentó el fallo. En entrevista con La FM, señaló que el debate central giró en torno al peritaje de Máximo Duque, y cuestionó que la justicia haya considerado que no todas las fracturas halladas en el cuerpo de Colmenares eran anteriores a su muerte, lo que llevaría a concluir que algunas lesiones se habrían producido durante la exhumación. Para Lombana, esa conclusión es «profundamente equivocada», y aseguró que la Fiscalía presentó fotografías que evidenciarían «tres fracturas» y no una sola.
Lombana también señaló lo que calificó como una contradicción entre decisiones del mismo sistema judicial: en un fallo relacionado con otro procesado se habría indicado que Colmenares «había sido asesinado», mientras que en el proceso de Moreno y Quintero la causa de la muerte quedó «por establecer». «Una misma institución no puede decir» versiones distintas sobre un mismo hecho después de varios años, sostuvo.
En cuanto a la participación de Laura Moreno, el abogado precisó que nunca afirmó que ella fuera responsable directa de la muerte, sino que «sabía perfectamente lo que sucedió» y que sus versiones han sido «totalmente contradictorias». Fue más directo al cerrar su intervención: «ella sabe quién y cómo lo mataron».
Sobre las posibilidades que quedan abiertas, Lombana reconoció que en el ámbito judicial «poco puede hacer la justicia» tras tantos años, pero indicó que la búsqueda de la verdad sigue siendo un objetivo de la familia. Cuestionó además la hipótesis de la caída accidental, señalando que testimonios de policías y bomberos contradicen la versión de que Colmenares saltó al caño, pues estos no encontraron el cuerpo en una primera inspección, lo que en sus palabras «demuestra que el cadáver fue colocado con posterioridad». «Invito al sentido común», concluyó.
Pedro Flórez, abogado de Laura Moreno, ofreció una lectura opuesta. Sostuvo que la Fiscalía «fue totalmente inconsistente en estructurar los cargos para llevar el caso a este momento procesal» y añadió que el ente acusador «acudió a testigos que fueron condenados por falso testimonio», lo que, en su criterio, «desdice mucho de la labor de una fiscalía».
Flórez señaló que la Corte reconoce ese tipo de irregularidades y que ante ellas «es imposible llevar a cabo una condena porque la Fiscalía debe tener claro un principio como es el de objetividad, que aquí no se cumplió». El abogado lamentó que durante 16 años dos personas, Moreno y Quintero, hubieran sido «afectadas totalmente» por una acusación que, en su concepto, careció desde el principio de los fundamentos necesarios para sostenerse.
La sentencia SP189-2026, de 160 páginas y con ponencia del magistrado Carlos Roberto Solórzano Garavito, cerró definitivamente el proceso sin condena, al no acoger ninguno de los cargos de casación presentados por el apoderado de las víctimas y el Ministerio Público./Colprensa

