Se ´dispara´ la compra y consumo de pescados, mariscos y frutos del mar

La Secretaria Distrital de Salud en conjunto con Gobierno y la Policía, visitarán los establecimientos y negocios con ventas de este alimento para comprobar que se expenda un producto en óptimas condiciones de consumo

Como es una tradición, el consumo de pescado aumenta en esta temporada donde, entre otras cosas, se presenta el puente festivo más largo del año desde el jueves santo. Por eso, desde la Secretaría Distrital de Salud, hacen una serie de recomendaciones para los compradores y consumidores de pescado en esta temporada.  

Por eso, la Semana Santa es una de las épocas de mayor consumo de pescado en Colombia. Y, precisamente por eso, las autoridades sanitarias han reforzado los controles en plazas de mercado, supermercados y puntos de venta en todo el territorio nacional.

El Ministerio de Salud y la Secretaría Distrital de Salud coinciden en un mensaje: elegir mal desde el punto de compra puede derivar en una enfermedad transmitida por alimentos (ETA), y el riesgo crece proporcionalmente con el volumen que circula en estos días.

No es un asunto menor. En esta época del año se estiman distribuciones superiores a las 70.000 toneladas de pescado en el país. Ese volumen implica una cadena larga —productores, transportadores, intermediarios, vendedores— en la que cualquier falla de conservación o higiene se convierte en un riesgo para el consumidor final.

EL PRIMER PASO: DÓNDE COMPRAR

Las autoridades son enfáticas en este punto: el lugar de compra no es un detalle secundario. Adquirir pescado en establecimientos no autorizados —ventas callejeras o puntos informales— implica que nadie ha verificado si el producto llegó con la cadena de frío intacta ni si fue manipulado en condiciones higiénicas. Los establecimientos autorizados están sujetos a inspecciones periódicas; los informales, no.

Una vez en el punto de venta, hay señales objetivas que permiten determinar si el producto está en buen estado. El Ministerio de Salud las resume así:

Ojos: deben ser brillantes y transparentes. Los ojos opacos o hundidos indican deterioro.

Agallas: el color debe ser rojo o rosado intenso. Una tonalidad grisácea o marrón es señal de descomposición.

Carne: firme al tacto. Si al presionar queda una marca o la textura es blanda, el pescado no está fresco.

Olor: el aroma debe ser suave, similar al del mar. Un olor fuerte, ácido o con notas de amoníaco indica que el proceso de descomposición está avanzado.

Piel y escamas: la piel debe tener brillo y las escamas deben estar firmemente adheridas al cuerpo.

Pescado congelado o empacado: otras claves

Para quienes compran producto congelado o en empaque, las recomendaciones cambian ligeramente. En este caso, hay que revisar que el envase esté íntegro, sin golpes ni perforaciones.

Un exceso de hielo o escarcha dentro del paquete puede indicar que hubo interrupciones en la cadena de frío, es decir, que el producto se descongeló y volvió a congelarse. Además, verificar la fecha de vencimiento es obligatorio, no opcional.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) señala que mantener temperaturas adecuadas retrasa la descomposición natural del pescado y reduce la proliferación bacteriana. Eso significa que la responsabilidad del consumidor no acaba en el momento del pago: el producto debe mantenerse refrigerado desde que sale del punto de venta hasta que se prepara.

SU PREPARACIÓN

Las autoridades agregan que una buena compra puede arruinarse con una mala manipulación. Lavarse las manos antes y después de tocar el pescado crudo, evitar que este entre en contacto con alimentos ya cocidos y garantizar una cocción completa son medidas que reducen de forma significativa el riesgo de ETA. La cocción elimina los microorganismos que pueden estar presentes incluso en un producto que, al momento de la compra, lucía en buen estado.

La tradición de comer pescado en Semana Santa no tiene por qué representar un riesgo. Las herramientas para evitarlo son accesibles y no requieren conocimiento técnico: observar, oler, tocar y comprar en el lugar correcto es suficiente.

RECOMENDACIONES CLAVE DE COMPRA Y PARA SU CONSUMO  

Características de Frescura: El pescado debe tener la piel brillante, las agallas rojas o rosado intenso, y la carne elástica (si se presiona, debe volver a su forma original).

Olor: Debe oler a mar o algas; un aroma fuerte, penetrante o a amoníaco es señal de descomposición.

Pescado Seco: La carne debe estar firme, sin manchas rojas o verdes, ni moho.

Lugar de Venta: Compre únicamente en establecimientos reconocidos que mantengan el producto bajo refrigeración (sobre hielo limpio).

Pescado Empacado: Verifique que el empaque esté sellado, sin exceso de escarcha ni líquidos.

Especies Recomendadas: Para evitar altos niveles de mercurio, opte por bocachico, nicuro, trucha, salmón, tilapia, atún o sardinas.

Alerta de Salud: Si tras el consumo presenta diarrea o vómito intenso en las primeras 4-8 horas, busque atención médica

MENSAJE DE LA ALCALDÍA

Es por ello que la administración del alcalde Carlos Pinedo Cuello ha dado instrucciones a la Secretaria Distrital de Salud para adelantar controles por esta época con una rigurosa  vigilancia sanitaria a los  distintos establecimientos de la ciudad. En esos negocios se vende pescado fresco, refrigerado, congelado, en conserva, fileteados o ahumado y otros productos de la pesca.

“Estamos visitando todas las plazas y puntos de venta para verificar la calidad del pescado, el adecuado manejo de la cadena de frío y el cumplimiento de las condiciones sanitarias. Evite comprar en la calle y elija el producto en sitios confiables”, afirmó Jorge Paulo Lastra, titular de la secretaría de Salud.

Una de las recomendaciones entregadas para elegir pescado fresco es que el consumidor lo haga en un negocio de confianza, en los supermercados de cadena o minimercados de preferencia. Revise que los lugares cumplan con las condiciones de higiene y sanidad básicas. Las autoridades de salud insisten en que los compradores deben fijarse en los ojos. Estos deben ser transparentes, brillantes y salientes, con pupila oscura.

Las branquias deben tener un color rasado o rojo intenso, estar húmedas y sin sustancias viscosas.

La piel no debe debe despegarse fácilmente, estar blanda, quebrada o floja. Esta debe ser firme y elástica al estar bien congelada el tiempo que requiere.

Su olor debe ser suave y ligero. Revise que no tenga similitud con metal oxidado, amoniaco o que sea demasiado fuerte y constante hasta en su cocción.

Las escamas deben ser brillantes y adheridas.

En cualquier lugar puede pedir que le permitan verificar el pescado antes de empacarlo.

¿Qué pescados se recomienda consumir?

Existen especies que pueden contener niveles más elevados de mercurio. La Secretaría Distrital de Salud advirtió que es mejor comprar los siguientes tipos de pescado: bocachico, nicuro, trucha, salmón, tilapia, pangasius, atún y sardinas enlatadas. Evite el consumo en cantidad del bagre y la mota, podrían afectar la salud especialmente de mujeres embarazadas o niños. Las porciones adecuadas son entre dos o tres por semana.

Tenga cuidado ante la comercialización ilegal de especies como la langostilla de río y el cangrejo sabanero. Su consumo no es apto para el ser humano al contener parásitos peligrosos.

¿Cómo revisar el pescado seco que voy a comprar?

Uno de los aspectos más importantes es identificar las condiciones físicas del alimento. De acuerdo con el Ministerio, “el pescado seco debe presentar color entre blanco y amarillo, sin manchas rojas y su olor debe ser característico y no aromatizado”, lo que permite determinar su estado y calidad.

Asimismo, se puede evidenciar deterioro o alteraciones en la conservación de los pescados en factores tales como:

“Es clave adquirir pescado y mariscos únicamente en establecimientos reconocidos y autorizados, que garanticen el cumplimiento de requisitos de conservación como la cadena de frío y la higiene”, indicó en su comunicación oficial.

Además, se puede verificar la frescura de los alimentos en:

Ojos brillantesAgallas rojasEscamas bien adheridasOlor característicoCarne y piel firmes.

Por otra parte, en productos de pesca empacados, es fundamental revisar la integridad de los envases y la ausencia de escarcha o hielo indica que el alimento ha tenido una mala conservación.

También se recomienda evitar alimentos expuestos al ambiente sin protección, ya que factores externos como el polvo o la manipulación constante pueden comprometer su calidad.

PREVENCIÓN DE ENFERMEDADES

El consumo de productos contaminados puede derivar en afecciones gastrointestinales. Entre los síntomas más comunes se encuentran diarrea, vómito y fiebre, los cuales pueden confundirse con otros cuadros clínicos.

Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), «la infección transmitida por alimentos es una enfermedad que resulta de la ingestión de alimentos que contienen microorganismos patógenos vivos, como Salmonella, Shigella, el virus de la hepatitis A, Trichinella spirallis y otros».

Ante esto, el Ministerio recomienda acudir de inmediato a un servicio médico en caso de presentar signos de intoxicación. Asimismo, la entidad asegura que en el hogar se deben mantener hábitos como:

El lavado frecuente de manos y utensilios de cocina.Separar los alimentos crudos de los que ya han sido cocinados.La cocción completa antes del consumo.

La entidad afirma que «una Semana Santa saludable, es una prioridad del Ministerio de Salud. Invitamos a los colombianos a seguir estas medidas de prevención para disfrutar de tradiciones gastronómicas seguras».

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