Josué Centeno Granados, de seis años, falleció en la clínica El Prado de Santa Marta tras ser remitido desde el IPC La Candelaria; sus familiares denuncian que el menor no recibió atención oportuna y que hubo demoras en procedimientos clave mientras su estado de salud se deterioraba.
Los familiares del menor interpusieron una denuncia ante la Fiscalía General de la Nación por la presunta negligencia médica que habría rodeado su atención.
Un menor de seis años falleció en la clínica El Prado de Santa Marta, en hechos que son materia de investigación por parte de las autoridades, luego de que sus padres denunciaran una presunta negligencia en la atención médica recibida.
La víctima fue identificada como Josué Centeno Granados. De acuerdo con el relato entregado por sus familiares, el pequeño fue llevado inicialmente con una fuerte fiebre hasta las instalaciones del centro de salud IPC La Candelaria, ubicado en el barrio María Eugenia, donde los galenos de turno le suministraron varios medicamentos para tratar su quebranto de salud. Sin embargo, su estado no presentó mejoría, lo que obligó a su remisión a un centro asistencial de mayor complejidad.
DOLOR Y DEMORAS EN LA ATENCIÓN
Por tal motivo, los médicos del centro asistencial ordenaron su traslado a la clínica El Prado, donde, según sus allegados, comenzó un verdadero calvario tanto para el menor como para su familia. “Al niño lo ingresaron y lo dejaron en la sala de espera, mientras se quejaba del dolor y nadie hacía nada”, expresó una persona cercana a los familiares.
Durante varias horas, Josué Centeno Granados permaneció bajo observación médica, recibiendo suero y medicamentos para el dolor. No obstante, sus familiares aseguran que no se le practicaron estudios completos de manera oportuna y que algunos procedimientos se habrían aplazado sin una justificación clara, situación que, según denuncian, agravó su condición de salud.
Seguidamente, el estado del menor se deterioró de manera repentina. Su ritmo cardíaco se aceleró y posteriormente se detuvo, en medio de la angustia y los desesperados llamados de sus familiares, quienes solicitaban atención inmediata por parte del personal médico para intentar salvarle la vida.
Ante esta situación, los parientes del pequeño se trasladaron hasta la Unidad de Reacción Inmediata (URI) de la Fiscalía General de la Nación para interponer la respectiva denuncia por la presunta negligencia médica. De igual forma, hicieron un llamado a la Secretaría de Salud Distrital para que intervenga en el caso, adelante las investigaciones correspondientes y determine si hubo o no fallas en la atención que recibió el menor.
El levantamiento del cuerpo fue realizado por funcionarios del Laboratorio Móvil de Criminalística de la Sijín de la Policía Metropolitana de Santa Marta, quienes trasladaron el cadáver hasta la morgue de Medicina Legal y Ciencias Forenses.

