La Defensoría del Pueblo reveló este martes que las campañas políticas continúan, a través de sus mensajes, priorizando la confrontación violenta, las emociones y la deslegitimación del adversario por encima de la argumentación y la deliberación sustantiva.
Así lo revela el primer informe de esa entidad sobre el ambiente electoral, en el que monitoreó durante seis meses, entre julio y diciembre de 2025, el comportamiento de 99 precandidaturas presidenciales frente a nueve compromisos democráticos básicos.
«La visibilidad que obtienen los discursos confrontativos escalonados que derivan en hostilidad,
sumada a la lógica de viralización propia de las plataformas digitales, son recompensas simbólicas inmediatas para quienes adoptan estrategias agresivas o de desinformación», explica la Defensoría.
En ese contexto, el informe hace énfasis en el lenguaje que esas campañas usan porque usualmente es amplificado por sus audiencias lo que genera violencia hacia otros sectores políticos.
«La persistencia de discursos estigmatizantes y agresivos desincentiva la expresión de opiniones divergentes, limita la pluralidad de voces y refuerza prácticas de exclusión. De esta manera, la
degradación del debate público se traduce en una reducción del espacio democrático», explica en ese informe la Defensoría.
En términos generales el informe asigna a las 18 precandidaturas que firmaron el Compromiso Electoral un cumplimiento del 81,7%. Las que no lo firmaron apenas alcanzan el 56,4%. El seguimiento evaluó comportamientos reales de las campañas en relación con nueve puntos centrales del compromiso, entre ellos la defensa de la vida, la no violencia, el respeto a las instituciones, la promoción de un debate democrático, el uso de lenguaje constructivo, la difusión de información veraz, el diálogo político, el reconocimiento de la juventud y el respeto por la protesta pacífica.
(Colprensa).

