Las fuertes lluvias que han azotado Santa Marta, Magdalena, en los últimos días, han dejado graves afectaciones en varios barrios, poniendo en situación de vulnerabilidad a numerosas familias. Frente a esta emergencia, la Defensoría del Pueblo ha fortalecido sus acciones para garantizar que las personas damnificadas reciban una atención oportuna que proteja sus derechos fundamentales, especialmente el derecho a la vida y a una vivienda digna.
Equipos de servidores y servidoras de la Defensoría recorrieron las zonas más impactadas, incluyendo las comunidades aledañas a la Vía Alterna al Puerto, donde recogieron directamente las necesidades y preocupaciones de las familias afectadas. Durante estos recorridos, verificaron que los damnificados estén siendo atendidos por las autoridades y las organizaciones sociales con las ayudas necesarias.
Más allá de entregar mercados y ayudas humanitarias, la Defensoría ha puesto un énfasis especial en brindar acompañamiento psicológico y social, transmitiendo un mensaje de esperanza y respaldo a quienes han perdido sus hogares o han visto deterioradas sus condiciones de vida.
“En medio de la emergencia, es fundamental que las personas sepan que no están solas y que sus derechos no se suspenden. Nuestra labor es garantizar que las autoridades cumplan con su deber de proteger y asistir a las comunidades afectadas”, afirmó un vocero de la Defensoría del Pueblo.
La institución hizo un llamado a las autoridades municipales y regionales para que mantengan y fortalezcan los mecanismos de atención y prevención ante futuras emergencias climáticas, y para que implementen acciones orientadas a mejorar las condiciones de vida de los sectores más vulnerables de Santa Marta.

