El zarpe del crucero fue a las 6 de la tarde lo que se convirtió en un pretexto a varios samarios y turistas quienes acudieron al espolón de la bahía para captar en sus celulares el momento exacto cuando el lujoso ‘hotel flotante’ salía del puerto marítimo para continuar su itinerario.
Desde tempranas horas de ayer lunes 10 arribó a la Bahía más linda de América el crucero Aidamar perteneciente a la naviera Carnival Corporation cuya recalada ‘engalanó’ uno de los muelles del puerto marítimo.
La imponente embarcación llegó procedente de la ciudad de Cartagena con un total de 2.723 personas a bordo, de los cuales 2.097 corresponden a pasajeros y 626 tripulantes, quienes tuvieron la oportunidad de disfrutar algunos de los atractivos más emblemáticos que tiene Santa Marta.
La mayoría de los visitantes que llegaron en el crucero Aidamar son de nacionalidad alemana y el restante de países europeos, quienes salieron a conocer diversos sitios con vocación turística gracias a la contratación de varios toures cuyos traslados se hicieron en buses de turismo operados por las agencias Avvia Caribe y Colombia 57.
Vale destacar que desde muy temprano las distintas autoridades marítimas, policiales y administrativas del distrito de Santa Marta organizaron la logística pertinente con el objetivo de brindar un operativo de seguridad para que los visitantes gozaran su permanencia en esta ciudad.
Distintos prestadores turísticos coincidieron al afirmar que la llegada del crucero Aidamar es alentador para el sector porque propicia una favorable dinámica en la economía, aunque reconocieron que la ciudad debe seguir preparándose mejor para poder competir con paquetes innovadores teniendo en cuenta las ventajas competitivas únicas que brinda la Sierra Nevada con el avistamiento de aves, la experiencia cafetera, las cascadas de los ríos, entre otras.
Javier Amarís, guía profesional y empresario del turismo dijo que se hace necesario seguir cautivando a los extranjeros con muestras folclóricas, artesanías autóctonas y los aromas del café orgánico que se produce en las estribaciones del macizo montañoso, el cual agrada y atrapa la atención.
A su turno, Ariel León quien ejerce como enlace para la contratación del transporte turístico, dijo que el crucero Aidamar aporta bastante y da mucha más fluidez al turismo de Santa Marta porque se trata de una naviera de alto nivel que dinamiza los distintos eslabones de la cadena productiva como el transporte en taxis, chivas, vans, busetas climatizadas, además al gremio de guías turísticos, agentes operadores, artesanos y comerciantes en general.
Durante la corta permanencia del crucero en uno de los muelles del puerto marítimo se propiciaron dinámicas económicas positivas alrededor de la operación y traslados hacia los diferentes sitios más emblemáticos de la ciudad. También hubo varios turistas que prefirieron caminar y recorrer a lo largo del Camellón de la Bahía, mientras otros se les vio disfrutando, tomando fotografías en las calles del Centro Histórico, en los establecimientos alrededores del Parque de Los Novios y otros espacios públicos.
El zarpe del crucero Aidamar fue a las 6 de la tarde lo que se convirtió en un pretexto a varios samarios y turistas quienes acudieron al espolón de la bahía para captar en sus celulares el momento exacto cuando el lujoso ‘hotel flotante’ salía del puerto marítimo para continuar su itinerario.
El mágico atardecer de Santa Marta junto a El Morro y el crucero navegando sobre el mar Caribe se convirtieron en una bella postal que permanecerá en la retina de las personas que fueron testigos excepcionales de dicho espectáculo único y recortable al espíritu.

