Colectivos de mujeres, educadoras, deportistas, defensoras de derechos humanos y activistas, adelantaron en Santa Marta manifestaciones en contra de la violencia de género.
Los casos de María Alejandra Meriño, asesinada en 2020, Gloria Marcela Gómez Pava en Plato; y otras tantas, fueron rechazadas por los colectivos feministas en la gran manifestación que se realiza a nivel nacional y tuvo réplica en Santa Marta.
Varias de las manifestantes aseguran que, “en Colombia se sigue violentando a las mujeres, y la pandemia empeoró la situación. No es coincidencia: contrario a las narrativas habituales de agresores sin rostro, la realidad es que los principales victimarios de las colombianas son sus parejas, sus familiares, sus amigos o sus personas más cercanas. Para ellas, el hogar sigue siendo una amenaza latente”.


