Se trata de Juan Esteban Urán Cano, de 36 años, quien estaba preparando una actividad de niños.
La compra de unos regalos para los niños de su comunidad terminó en tragedia para Juan Esteban Urán Cano, un líder comunitario de 36 años, quien murió durante un intercambio de disparos en el centro de Medellín.
La víctima era presidente de la Junta de Acción Comunal del sector Artex, en Itagüí y quedó en medio de una balacera cuando un agente del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía intervino para frustrar un presunto hurto.
Los hechos ocurrieron en la avenida La Playa, cerca de la carrera 43 con calle 52, donde el funcionario judicial reaccionó ante el intento de robo.
El intercambio de disparos dejó dos personas gravemente heridas, quienes fueron trasladadas a centros asistenciales. Entre ellas estaba Juan Esteban, quien posteriormente murió.
En un primer momento, el líder comunitario fue señalado como uno de los presuntos agresores. Sin embargo, después se conoció su trabajo social en Itagüí, donde era reconocido por su compromiso con las familias del barrio y su participación en actividades para fortalecer la convivencia.
Como presidente de la Junta de Acción Comunal de Artex, Juan Esteban promovía encuentros comunitarios y jornadas dirigidas a los niños.
Amigos y vecinos lo recuerdan como una persona dispuesta a escuchar a los habitantes y buscar alternativas para atender las necesidades del sector.
Precisamente, el día de los hechos había salido a comprar regalos para una actividad con los menores de su comunidad. En medio de esa diligencia quedó involucrado en el tiroteo que terminó costándole la vida, una situación que hoy enluta a quienes compartían con él sus labores sociales.
En el mismo episodio resultó herido otro hombre de 27 años, quien recibió un disparo en el pecho y fue trasladado a la Clínica CES.
Según la información conocida, el joven había retirado 27 millones de pesos junto con su hermano para comprar un vehículo, cuando se produjo el incidente.
Las circunstancias exactas de lo ocurrido y la participación de las personas involucradas deberán ser esclarecidas por las autoridades. El caso ha generado atención por la reacción del agente del CTI, pero también por la historia de un líder comunitario que perdió la vida cuando realizaba una actividad destinada a llevar alegría a los niños de su barrio.

