Fuentes militares le revelaron a Caracol Radio detalles de dos de los principales cabecillas de las disidencias de las Farc señalados de coordinar acciones terroristas y actividades criminales en el sur del Tolima. Se trata de alias ‘Amazonas’, señalado como principal cabecilla del Bloque Central Isaías Pardo, y alias ‘Iván’ o ‘Yamaha’, tercer cabecilla de la Comisión Jerónimo Galeano, perteneciente a ese mismo bloque de la facción de Iván Mordisco.
Alias ‘Amazonas’ lleva nueve años vinculado a estructuras armadas ilegales y es señalado de coordinar el atentado terrorista perpetrado en Planadas, que dejó cuatro personas muertas, entre ellas una bebé de dos meses. Según la información militar, es responsable de direccionar acciones armadas contra la fuerza pública, coordinar actividades de narcotráfico, extorsión y minería ilegal, además de ejercer presiones contra organizaciones sociales, indígenas y campesinas.
A este cabecilla también se le atribuyen cobros extorsivos y homicidios selectivos contra campesinos de Ataco, Planadas, Rioblanco y Chaparral. Además, tendría antecedentes de vinculación con estructuras señaladas de cometer ataques contra comunidades indígenas en Toribío, Cauca.
Por su parte, alias ‘Iván’ o ‘Yamaha’ lleva cinco años en la organización armada ilegal y es señalado de dinamizar acciones armadas y actividades de inteligencia delictiva contra la fuerza pública, promover el control territorial y consolidar corredores estratégicos entre Tolima, Huila y Cauca.
Entre los hechos que se le atribuyen está el homicidio de dos subintendentes de la Policía Nacional en agosto de 2026, en el corregimiento de Santiago Pérez, municipio de Ataco, mediante un ataque con armas de largo alcance. También habría orientado un ataque con un dron acondicionado con explosivos contra tropas del Ejército en octubre de 2025 y participado en otro ataque similar en Planadas, en agosto de ese mismo año.
Fuentes explicaron a Caracol Radio que la expansión de estas estructuras desde el Cauca hacia los municipios de Ataco y Planadas responde, principalmente, al interés de controlar las rentas de la minería ilegal y un corredor estratégico entre Huila y Tolima. En el departamento del Huila también delinque la estructura Ismael Ruiz, de las disidencias de Mordisco.
Por es explicaron que Ataco tiene una tradición minera de varios años, inicialmente mediante extracción artesanal, pero que desde hace aproximadamente dos años comenzó a ingresar maquinaria amarilla para ampliar la explotación en los ríos Atá y Saldaña.
De acuerdo con los cálculos entregados por el Ejército, una unidad de producción minera puede extraer entre 4.000 y 5.000 gramos de oro al mes, lo que representaría ingresos aproximados de entre 3.000 y 4.000 millones de pesos mensuales.
Sobre la posible presencia de la Segunda Marquetalia, se aclaró que no se tiene información concreta que permita confirmar la existencia de una estructura armada de esa organización en la zona. Sin embargo, señaló que algunos delincuentes estarían utilizando ese nombre para distribuir panfletos, realizar citaciones y exigir extorsiones a los mineros ilegales.
Las operaciones militares contra estas estructuras han dejado importantes resultados durante 2026. Según el balance entregado por el oficial, las tropas han neutralizado más de tres comisiones criminales, incautado más de 40 armas largas y capturado a 20 integrantes de estos grupos.
Uno de los aspectos que más preocupa a las autoridades es el reclutamiento de menores de edad. El oficial advirtió que estas disidencias están captando niños, adolescentes y jóvenes en el departamento del Cauca para trasladarlos al Tolima e incorporarlos a sus estructuras armadas. En las operaciones militares también han sido recuperados varios menores de edad.
A estos resultados se suma la destrucción o inhabilitación de más de 35 máquinas amarillas, entre retroexcavadoras y otros equipos utilizados para la explotación ilegal de oro, así como la destrucción de aproximadamente 20 unidades de producción minera.
El Ejército considera que las operaciones contra las economías ilícitas y las capacidades armadas de estas estructuras podrían estar relacionadas con las retaliaciones violentas registradas en el sur del Tolima, donde continúa el despliegue militar para contrarrestar su expansión.

