El expresidente Ernesto Samper afirmó este martes que el nombramiento de Paola Holguín en el Ministerio de Cultura, es como si a Herodes le hubieran encargado el cuidado de una «sala cuna», a raíz de la polémica surgida en esa cartera por la llamada «batalla cultural» que se ha propuesto el gobierno de Abelardo de la Espriella.
«Con los antecedentes que traía la ministra @PaolaHolguin, nombrarla en el Ministerio de Cultura es como nombrar a Herodes para manejar una sala cuna», afirmó desde su cuenta en X el exmandatario, en cuyo gobierno se creó el Ministerio de Cultura.
Para Samper, el arribo de Holguín a ese Ministerio abrió un frente de batalla en un sector que solía ser de unión y paz y ahora es fuente de disputas, luego que el Ministerio ordenó descolgar unas 30 piezas que hacían parte de una exhibición en el Museo Nacional de memoria sobre candidatos presidenciales de izquierda asesinados, la lucha feminista en el país y la comunidad diversa.
«En su breve paso por el Ministerio ha conseguido convertir la cultura, que debe ser un espacio de encuentro y de paz, en una zona de guerra y enfrentamiento entre los dos, su diversidad y su memoria», afirmó Samper, sobre el trabajo de la Ministra.
Lo ocurrido en el Museo Nacional generó protestas al frente de ese espacio en Bogotá, mientras que Holguín defendió su decisión, al sostener que «preservar la memoria del país, sus tragedias y sus logros, exige esfuerzos de la sociedad y las autoridades públicas, y obliga a actuar con firmeza frente a actos que deshonran la memoria de los afectados, para evitar que se inviertan los valores sociales y las responsabilidades históricas».
La determinación de Holguín se trasladó del plano político y cultural al judicial, luego que el Juzgado 24 de Familia de Bogotá ordenó al Museo Nacional conservar todas las piezas retiradas de sus exposiciones, sin “destruirlas, trasladarlas ni modificarlas”, mientras resuelve una acción de tutela por posibles vulneraciones a los derechos a la memoria histórica, la verdad, la reparación simbólica y la libertad de expresión artística.
/COLPRENSA

