La cocaína que sale por el Caribe colombiano se produce principalmente en cinco zonas del interior del país. Al llegar a la costa, sale sobre todo en lanchas rápidas y en contenedores contaminados. Así lo revela un informe de la Iniciativa Global contra el Crimen Organizado Transnacional.
El documento revela que la costa caribe de Colombia, hoy en día, ocupa un lugar determinante en la economía del tráfico de cocaína desde hace al menos 10 años. Sobre todo por sus características geográficas y la diversidad de sus puntos de salida marítimos con destino a las Antillas Menores, República Dominicana y Venezuela. Estas zonas terminan por conectar con el mercado europeo.
Todo empieza, aunque no exclusivamente, en cinco zonas productivas del país: Catatumbo (Norte de Santander), Sur de Bolívar (Bolívar), Bajo Cauca (Antioquia), Putumayo y Sur de Córdoba (Córdoba).
El segundo eslabón son las rutas de tráfico interno que provienen de los enclaves cocaleros y que conectan con los puertos comerciales y alternos en el Caribe colombiano.
La primera de ellas es la conexión Urabá-Morrosquillo-Cartagena, la cual comprende cuatro rutas. Entre las más importantes están la que se dirige hacia el occidente del país, en dirección al Golfo de Urabá; otra usa las vías nacionales para llegar a los puertos naturales ubicados en los municipios costeros de Las Córdobas, Puerto Escondido, Moñitos, San Bernardo del Viento y San Antero, en Córdoba. Todas ellas son controladas por el Clan del Golfo.
Las demás rutas son Urabá-Morrosquillo-Cartagena-Atlántico; la conexión amplia desde el Urabá hasta La Guajira y la ruta oriental y venezolana.
Ya en la costa, la droga sale especialmente en lanchas go fast, contenedores contaminados y buques de alto bordo. El informe describe además la técnica del “parásito”, en la que buzos pegan paquetes al casco de los buques.
Finalmente, según el informe, las lanchas de Urabá, Morrosquillo y Tierra Bomba pasan por el archipiélago de San Bernardo hacia San Blas, en Panamá. San Andrés sirve de tránsito hacia Cuba, República Dominicana y Jamaica. La droga de Magdalena y La Guajira alimenta las rutas a República Dominicana, a menos de 850 kilómetros de la Alta Guajira, y a las Antillas Menores.
En Dominicana, los barqueros llegan a cobrar hasta 300 millones de pesos por viaje, según fuentes citadas. Desde allí y desde Panamá, la carga se redistribuye a Europa en líneas regulares. Cartagena tiene conexión directa con puertos de Francia, Róterdam, Riga y Trieste, entre otros.
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