Los heridos fueron trasladados a centros asistenciales. La instalación oficial sufrió afectaciones estructurales.
Las autoridades confirmaron un nuevo ataque contra la subestación de Policía del corregimiento de El Queremal, zona rural del municipio de Dagua, Valle del Cauca, perpetrado con artefactos explosivos lanzados desde drones.
Según el reporte oficial, uno de los explosivos impactó las instalaciones policiales, mientras que el otro cayó cerca de un establecimiento comercial. El ataque dejó cinco civiles heridos, uno de los cuales fue trasladado a Cali para descartar complicaciones de salud. Además, se registraron daños en la infraestructura de la subestación.
«Como consecuencia de estos hechos, cinco civiles resultaron lesionados. Por su parte, no se reportan uniformados heridos, solo afectación a la subestación», indicó el Departamento de Policía Valle.
Antecedentes en la subestación de Policía
Cabe resaltar que la subestación de Policía del corregimiento de El Queremal ha sido ‘blanco’ de recurrentes ataques con explosivos durante este 2026, principalmente mediante el uso de drones. Las autoridades atribuyen estas acciones al frente ‘Jaime Martínez’, columna móvil ‘Ricardo Velásquez’, de las disidencias de las Farc.
El 17 y 18 de febrero se registraron hostigamientos contra la subestación de Policía de El Queremal, mediante el uso de drones cargados con explosivos y ráfagas de fusil. Los ataques también afectaron la cubierta de un centro comunitario donde adultos mayores participaban en actividades.
Al día siguiente, durante una visita de verificación de daños de una comitiva de la Gobernación del Valle, se reportó un nuevo hostigamiento y la presencia de drones, lo que motivó la intervención de la Fuerza Pública.
Hostigamiento contra la Policía en Jamundí
De manera paralela, en el municipio de Jamundí se reportó otro hostigamiento contra la subestación de Policía del corregimiento de Potrerito.
De acuerdo con la información preliminar, presuntos integrantes de las disidencias de las Farc habrían utilizado el mismo ‘modus operandi’ lanzando explosivos contra las instalaciones policiales mediante drones.
Hasta el momento, no se conoce un balance oficial de personas heridas ni de los daños ocasionados por este ataque.
Combates en zonas rurales de Tuluá y Pradera
La situación de seguridad también se alteró en zona rural de Tuluá, donde tropas del Ejército sostuvieron combates con presuntos integrantes del frente 57 ‘Yair Bermúdez’, de las disidencias de las Farc.
De acuerdo con los reportes preliminares, los enfrentamientos habrían provocado el confinamiento de habitantes de la zona montañosa, quienes permanecieron en sus viviendas ante los riesgos derivados de los combates.
Entre tanto, en zona rural de Pradera se reportaron hostigamientos y enfrentamientos entre el Ejército y un grupo armado ilegal en los corregimientos de Bolo Blanco, Bolo Azul y El Retiro.
Ante esta situación, habitantes de estos sectores buscaron refugio en sus casas mientras se desarrollaban los enfrentamientos. Por ahora, no se cuenta con un balance confirmado de personas lesionadas o daños materiales.
Las autoridades adelantan labores de verificación para establecer las circunstancias de estos hechos y determinar si se presentaron nuevas afectaciones a la población civil.
Hallazgo de un cilindro y pancartas en Cali
Estos hechos se registraron horas después que las autoridades descartaran la presencia de explosivos en un cilindro abandonado en inmediaciones del estadio Olímpico Pascual Guerrero, al sur de Cali.
Además, fueron encontradas dos pancartas alusivas al frente ‘Jaime Martínez’, de las disidencias de las Farc. Las autoridades retiraron estos elementos y avanzan en las investigaciones para establecer quiénes los instalaron y con qué propósito.
Aunque los hechos se registraron durante la misma jornada, hasta el momento no se ha establecido públicamente si existe una relación entre estos episodios.
Las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía para que informe oportunamente sobre cualquier situación sospechosa que permita prevenir nuevos hechos violentos y contribuir al avance de las investigaciones.

