El primer paso se dio la semana pasada a través de una operación que lideró el Ministerio de Hacienda.
El Presupuesto General de la Nación para 2027, radicado por 634,9 billones de pesos, encendió las alarmas en el mercado financiero. La sorpresa inicial provino de las elevadas necesidades de financiamiento: una oferta de Títulos de Tesorería (TES) que superaría los 150 billones de pesos en el mercado interno y la búsqueda de recursos en el exterior cercana a los 26.000 millones de dólares (87,7 billones de pesos).
Sin embargo, desde el equipo de Investigaciones Económicas y Análisis de Mercados del Banco de Bogotá señalan que estas elevadas referencias corresponden a techos de colocación y no a montos definitivos.
De acuerdo con la entidad, estas cifras podrían ceder significativamente si el gobierno de Abelardo De La Espriella logra consolidar su plan de ajuste fiscal y de manejo de pasivos.
En primer lugar, el proyecto presupuestal asumía inicialmente que el Ejecutivo no realizaría operaciones de roll-over o refinanciación de sus vencimientos de deuda interna durante el próximo año.
No obstante, la dinámica real muestra un camino distinto, pues desde finales de septiembre el Ministerio de Hacienda, a través de la Dirección General de Crédito Público y Tesoro Nacional, puso en marcha canjes de deuda orientados precisamente a diluir esa carga.
A este frente se suma la expectativa por la ‘Ley de Rescate’ que el Ministerio de Hacienda radicaría en los próximos días. La eventual aprobación de esta iniciativa legislativa recortaría el déficit a financiar en 45 billones de pesos y reduciría, en esa misma proporción, la necesidad de emitir nuevos TES o bonos externos (Yankees).
Adicionalmente, el equipo del Banco de Bogotá destaca que la partida presupuestada para el pago de intereses —que roza los 105 billones de pesos— tendría margen para moderarse si las condiciones del mercado mejoran tras la aprobación de la ‘Ley de Rescate’ y si el ajuste del salario mínimo para 2027 se pacta en un solo dígito.
Primer paso del reperfilamiento
Esta estrategia para contener la deuda ya empezó a ejecutarse. A finales de septiembre, el Ministerio de Hacienda inició su programa de reperfilamiento con una operación de intercambio de TES por 19,8 billones de pesos, logrando reducir amortizaciones por 2,4 billones de pesos para 2026 y por 17,4 billones de pesos para 2027.
“Esta operación busca gestionar proactivamente el riesgo de refinanciamiento, optimizar el manejo de la liquidez y dejar al país mejor posicionado para enfrentar los retos en materia fiscal y presupuestal en 2027”, destacó el ministro de Hacienda, Miguel Gómez.
Coincidiendo con esta lectura, Juan David Ballén, director de Estudios Económicos de Aval Asset Management, explicó que este tipo de operaciones son de vital importancia porque reducen la presión inmediata sobre la caja.
Sin estos canjes, el Gobierno tendría que comprometer una suma considerablemente mayor de ingresos al pago directo de vencimientos de corto plazo, restándole margen de maniobra para financiar el resto del presupuesto.
Tras evaluar positivamente los resultados de esta operación, el ministro Miguel Gómez invitó a los inversionistas a participar en las siguientes ventanas de intercambio programadas para el 22 de octubre y el 19 de noviembre de 2026.
Los cálculos del Banco de Bogotá sugieren que, de resultar exitoso este plan de ajuste integral del Gobierno De La Espriella, la emisión total de deuda pública podría disminuir hasta en 90 billones de pesos frente a los montos iniciales.
Pese al impacto positivo de esta posible reducción en las emisiones, Ballén aclaró que el objetivo central de un canje de deuda no es generar un ahorro financiero directo, aun si este llega a darse por mejores condiciones de mercado, sino reperfilar los compromisos.
En última instancia, lo que busca la Nación es sustituir obligaciones próximas a vencer por títulos de más largo plazo, reduciendo así las necesidades de refinanciación y protegiendo la liquidez fiscal en los próximos años.
/EL TIEMPO

