En las últimas horas, tropas de la Brigada 29 del Ejército ubicaron un vehículo cargado con aproximadamente 400 kilogramos de material explosivo, presuntamente C4, en el municipio de Santander de Quilichao, Cauca.
Información preliminar da cuenta de que el vehículo presuntamente tenía como destino la ciudad de Cali, en donde tendría intenciones de cometer un acto terrorista. El vehículo fue detenido en un puesto de control.
Esa cantidad de explosivo, de confirmarse que es C4, sería suficiente para afectar gravemente una manzana entera de una ciudad. Se trata de un explosivo plástico militar más potente que el usado el 21 de agosto de 2025 contra la Base Aérea Marco Fidel Suárez.
En esa ocasión, dos camiones con explosivos fueron abandonados frente a las instalaciones militares. Solo uno detonó, causando la muerte de seis personas y lesiones a más de 58. Entonces se utilizaron 16 cilindros de gas, cada uno con aproximadamente 50 kilogramos de explosivos de alto poder fabricados a base de nitrato de amonio y polvo de aluminio
Ante el hallazgo se pronunció el presidente Abelardo de la Espriella. «Este hallazgo representa una amenaza de enorme gravedad: de confirmarse que se trata de C4, una detonación de ese volumen en una zona poblada podría causar numerosas víctimas y graves daños a viviendas, comercios e infraestructura”, dice el mensaje.
Por aquel atentado, precisamente este martes un fiscal imputó a Sebastián Torres Caicedo y Sebastián Rojas Becerra. La investigación reveló que ambos presuntamente habrían intervenido en la planeación del ataque y realizado labores logísticas para facilitar la huida de quienes dejaron los automotores y evitar su captura.
La Fiscalía les imputó los delitos de concierto para delinquir agravado con fines de homicidio y terrorismo; terrorismo; homicidio en persona protegida; homicidio en persona protegida en grado de tentativa; y fabricación, tráfico y porte de armas o municiones de uso restringido o privativo de las Fuerzas Armadas o explosivos agravado.
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