El control a las ventas ambulantes en carretillas que, a diario se apoderan del espacio público en los alrededores de la nave principal del mercado público de Santa Marta, solicitaron usuarios y comerciantes organizados, para evitar a futuro una confrontación entre estos dos sectores.
La invasión habitual de los andenes y parte de la calzada de la carrera 9 y 10 entre calles 11 y 12, en la plaza del mercado, requiere de una organización por parte de la administración del alcalde Carlos Pinedo Cuello, para que le ponga orden a ese desorden en que se encuentra la principal despensa alimentaria del Santa Marta.
Las carretillas artesanales con paraguas para evitar las altas temperaturas, con sus productos de venta, le resta visibilidad a los negocios que se encuentran en la nave principal del mercado, por lo que exigen una reubicación de todas estas ventas que no pagan impuestos.
La situación que data de hace mucho tiempo, que no fue corregida en las administraciones pasadas, ha causado enfrentamiento entre unos y otros comerciantes de la zona, por el acaparamiento de los clientes.
Tantos los vendedores de carretillas como los de graneros, indicaron que la administración del mercado, ha tenido que intervenir varias veces cuando se registran situaciones bélicas, donde los de un bando y del otro han estado listo para llegar a la confrontación personal.
TODO POR EL CLIENTE
Los mediano y pequeños comerciantes señalan a los carretilleros de una competencia desleal al dar lo productos a menor precio, porque ellos no pagan impuestos, situación con la cual no se puede competir.
“Ellos no pagan impuesto al gobierno, por eso pueden dar sus productos a precios que prefiere el público, mientras que nosotros que pagamos esas contribuciones tenemos que vender un poco más alto”, dijo uno de los pequeños comerciantes.
Los comerciantes organizados a manera de ejemplo manifestaron que mientras un plátano grande ellos lo ofrecen en mil y 1.500 pesos en las carretillas y tenderetes que se encuentran en los andenes y calzadas se consigue en 800 y mil pesos.
Para evitar problemas a futuro, los vendedores organizados solicitaron a la administración de Pinedo Cuello, que los vendedores de carretillas, sean reubicados en los cubículos que se encuentran en la calle 30 con carrera 5 o en los alrededores del polideportivo.

