El presidente de la Corte Suprema de Justicia, Iván Mauricio Lenis, planteó la posibilidad de aumentar y equiparar la edad de pensión para hombres y mujeres, argumentando, entre otras cosas, el aumento de la expectativa de vida.
De acuerdo con el magistrado, el sistema enfrenta un momento en el que se pueden permitir ciertas conversaciones para una eventual reforma pensional, teniendo en cuenta variables como las semanas de cotización, el porcentaje de los aportes y la edad a la que comienza el pago de las pensiones.
Para el presidente del alto tribunal, el aumento de la expectativa de vida y la baja histórica de la natalidad en el país implica que el sistema debe asumir durante más tiempo el pago de las mesadas.
Por ello, consideró que extender la edad de retiro podría ser una de las alternativas que deberían discutirse para reducir esa presión, sin modificar necesariamente las semanas exigidas o el monto de las cotizaciones.
“Al aumentar la expectativa de vida, pues aumenta el tiempo en que el sistema debería pagar la pensión”, señaló Lenis, en entrevista con Blu radio.
El magistrado reconoció que modificar la edad de jubilación tendría un costo político y social, pero sostuvo que el debate debería plantearse de manera abierta frente a la población.
A su juicio, otras modificaciones que se exponen en la actual reforma pensional que pasó por la Corte también tendrían efectos sobre los trabajadores, por ejemplo, aumentar las semanas requeridas podría hacer más difícil alcanzar la pensión, mientras que elevar la edad tendría un impacto directo sobre sus ingresos.
“Una de las medidas para prolongar y generar un efecto positivo en el sistema, positivo fiscal, es prolongar la fecha en que el sistema empieza a pagar la pensión”, afirmó.
En ese sentido, Lenis planteó que la revisión de la edad de retiro tendría que analizarse junto con las diferencias en las trayectorias laborales y de cotización de hombres y mujeres, teniendo en cuenta las cargas domésticas y de cuidado que han recaído históricamente sobre estas últimas, y lo que esos escenarios han costado en el número de semanas cotizadas, pues muchas salen del mercado laboral para asumir dichas labores.
De acuerdo con el magistrado, mantener a las mujeres con una edad de pensión muy por debajo de los hombres hace que tengan menos tiempo para completar las semanas de cotización, más aún, si a eso se suman los tiempos cesantes en los que se dedican a labores de cuidado como las anteriormente mencionadas.
Sin embargo, el magistrado fue muy enfático al decir que para que esa brecha se disminuya realmente, el país deberá encontrar una fuente de financiación robusta que sea capaz de sostener la carga, teniendo en cuenta que la informalidad laboral es y siempre ha sido uno de los principales retos del sistema pensional.
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