El mundo del folclor vallenato y la Sociedad de Autores y Compositores de Colombia, Sayco, despiden al maestro Náfer Durán Díaz, noveno Rey Vallenato (1976), quien falleció este 29 de septiembre en una clínica de Valledupar debido a quebrantos cardíacos.
A esta hora, el cuerpo del insigne acordeonero y compositor es velado en cámara ardiente en las instalaciones de Sayco en la capital del Cesar, donde familiares, amigos y admiradores se reúnen para rendirle los primeros homenajes antes de su traslado definitivo a su tierra natal.
Cumpliendo con su última voluntad, los restos del juglar serán llevados a El Paso, Cesar, municipio que el maestro siempre consideró su orgullo y al que inmortalizó en la canción ‘Mi Patria Chica’. Su hijo, Luis Durán Escorcia, reveló que el maestro presentía su partida y pidió expresamente ser velado en El Rincón, en su casa materna, el lugar que lo vio nacer y crecer.
EL ÚLTIMO ADIÓS
Rafael Manjarrez, presidente de Sayco, aseguró que es una pérdida invaluable para el patrimonio cultural del país. «Sayco está de luto. El maestro Náfer Durán era uno de nuestros socios emblemáticos», manifestó Manjarrez, confirmando además que una comitiva de la entidad acompañará las honras fúnebres en El Paso este miércoles.
Por su parte, las autoridades locales se han articulado para honrar su memoria: El alcalde de El Paso, Jesús Ortiz, informó que este miércoles 30 de septiembre, a partir de las 2:00 p. m., el cuerpo del maestro estará en la Plaza Principal en un espacio abierto para que todo su pueblo pueda despedirlo.
Destacó que, afortunadamente, el municipio logró rendirle un tributo en vida durante el Festival Pedazo de Acordeón el año pasado.
Tanto la Alcaldía de El Paso como la Gobernación del Cesar realizarán actos solemnes para enaltecer el legado de un hombre que transformó la cultura vallenata.
Con la partida de Náfer Durán Díaz se cierra un capítulo dorado de los juglares vallenatos. Sus líderes musicales insisten en la importancia de que las nuevas generaciones mantengan esa «tarifa de autenticidad» grabada en sus obras, asegurando que la evolución de la industria musical no borre el nodo de origen que el maestro defendió hasta sus últimos días.

