Con mucha preocupación los habitantes de los diferentes sectores de la ciudad de Santa Marta están reportando la falta de alimentos como el pan, guineo verde, ají, huevos y pacas de agua potable en las tiendas barriales.
Esta situación está relacionada con las amenazas al comercio, los transportadores y otros sectores de la economía como retaliación ante los operativos realizados por el Gobierno, las autoridades y la Fuerza Pública contra las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, (ACSN).
Los ciudadanos reconocen las medidas de control y los operativos de la Fuerza Pública, quienes hacen presencia en varios sectores de la ciudad; sin embargo, consideran que hay sitios con menor representación institucional, que son aprovechados para intimidar, cometer delitos y tomar represalias contra los ciudadanos.
Aunque la mayoría de las tiendas samarias están cerradas, los ciudadanos salen a las calles a buscar los alimentos y productos que hacen falta en las viviendas. Algunos samarios y residentes en esta capital se desplazan a pie y otros en motocicletas, recorriendo varios sectores para poder adquirir los productos de la canasta familiar.
TEMOR EN LAS CALLES
Los ciudadanos reportan que han acudido a los establecimientos comerciales y almacenes de grandes superficies, en los cuales se presta atención al público parcialmente, es decir, en algunos ingresan cinco usuarios, adquieren sus productos y salen rápidamente.
Las esteras permanecen a media asta y los ciudadanos están alertas a las motocicletas y vehículos que transitan por el sector para evitar consecuencias contra su integridad y su vida.
Algunos puntos comerciales barriales son utilizados por los ciudadanos para indagar sobre la situación de seguridad actual, analizar el porvenir y reflexionar sobre la importancia de valorar la libertad, la posibilidad de movilizarse y los alimentos que llegan a la mesa.
SIMILAR A LA PANDEMIA
La actual situación hace que los ciudadanos recuerden lo que se vivió en la pandemia por el Covid-19, haciendo referencia al encierro, el aislamiento, la zozobra, el temor y la incertidumbre por lo que pueda suceder.
Considerando el panorama es importante manejar las emociones, mantener la comunicación con los familiares y seres queridos; unirse, escuchar y cuidar a las personas que estén alrededor, teniendo la fe, la calma y la esperanza en que la situación va a mejorar.

