$39.590 millones: las pérdidas que deja el paro en Santa Marta

La parálisis generada por las recientes alteraciones de orden público comienza a dejar un fuerte impacto económico en Santa Marta y el Magdalena. Un balance preliminar presentado por Carlos Jaramillo, presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de Santa Marta para el Magdalena, estima pérdidas cercanas a 39.590 millones de pesos únicamente en Santa Marta, como consecuencia de la disminución de la actividad en sectores como comercio, servicios, hotelería, restaurantes y gastrobares.

La afectación económica trasciende las fronteras de la capital del Magdalena. De acuerdo con el balance expuesto por Jaramillo, las pérdidas en el departamento, incluyendo municipios como Ciénaga y Zona Bananera, superarían los 42.000 millones de pesos, recursos que dejaron de circular en la economía regional durante la jornada de restricciones y cierre de establecimientos.

El impacto también se refleja directamente en el empleo. En Santa Marta, alrededor de 47.000 personas están vinculadas al sector comercio, mientras que más de 26.000 trabajan en transporte y aproximadamente 25.500 están ocupadas en hotelería, alojamiento, bares, restaurantes y gastrobares. En conjunto, son más de 100.000 trabajadores cuya actividad económica se ha visto afectada.

La preocupación aumenta debido a la importancia del turismo para la ciudad. Según la Cámara de Comercio, aproximadamente el 51 % del Producto Interno Bruto de Santa Marta está relacionado con esta actividad, por lo que cualquier afectación a la movilidad, al comercio o a la percepción de seguridad puede tener repercusiones sobre hoteles, restaurantes, operadores turísticos, transporte y demás sectores vinculados a la cadena de valor.

A este panorama se suma una característica particular de la economía samaria: cerca del 58 % corresponde a actividades informales, de acuerdo con las cifras mencionadas durante la entrevista. Para miles de personas que dependen de los ingresos diarios, un día sin actividad comercial representa una afectación inmediata al sustento familiar.

Jaramillo advirtió además sobre un posible impacto posterior en las reservas hoteleras y la llegada de visitantes, especialmente cuando Santa Marta se prepara para una semana de receso escolar y una temporada de alta demanda turística.

Más allá de las pérdidas inmediatas, el sector productivo considera que el principal desafío será recuperar la confianza de empresarios, trabajadores y visitantes para evitar que una crisis de seguridad termine convirtiéndose también en una crisis económica para la ciudad y el departamento.

Articulos relacionados

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Ultimos articulos