La Universidad del Magdalena lidera InnovAzul Caribe 2026 cuya apertura se realizó en el Hotel Estelar Santamar, con la participación de Pablo Vera Salazar, rector de la Universidad del Magdalena; Carlos Pinedo Cuello, alcalde del Distrito; David Olarte Amaya, viceministro de Ordenamiento Ambiental del Territorio; Casimiro Mantell, rector de la Universidad de Cádiz, España, y Lina Mondragón, gerente de Acción Climática y Biodiversidad de CAF, entre otras personalidades.
Con el inicio oficial de InnovAzul Caribe 2026, una iniciativa que busca sentar las bases para una nueva agenda de desarrollo alrededor del mar y la economía azul, el rector de la Universidad del Magdalena, Pablo Vera Salazar, destacó la necesidad de pasar del discurso a la articulación de capacidades y a la ejecución de proyectos que permitan aprovechar el potencial marítimo y costero de la región bajo criterios de sostenibilidad.
En entrevista con Hoy Diario del Magdalena, Vera Salazar explicó que una de las apuestas centrales es la creación de un distrito de innovación para la economía azul, concebido no como una nueva entidad territorial o figura jurídica, sino como un núcleo de trabajo articulado mediante distintos nodos territoriales.
La propuesta contempla inicialmente 10 nodos que conecten sectores como Taganga, Pescaíto, el Centro Histórico y el campus de la Universidad del Magdalena, entre otros espacios con potencial para el desarrollo de actividades relacionadas con la economía azul.
De acuerdo con el rector, el propósito es establecer un mecanismo que permita articular el conocimiento producido por las universidades con las capacidades institucionales y empresariales para facilitar la puesta en marcha de proyectos de innovación.
Entre las posibilidades identificadas aparecen iniciativas de transición energética, movilidad eléctrica, turismo azul, cultura, actividades náuticas y proyectos vinculados con la gastronomía y la música del Caribe.
“Queremos restaurar ecosistemas, fortalecer comunidades, crear empresas, generar empleo digno, formar talento, producir conocimiento y sobre todo dejar valor en el territorio. Buscamos un modelo en el cual empresas y comunidades estén en el centro”, manifestó el rector.
También expuso propuestas dirigidas al Gobierno Nacional: La inclusión en el Plan Nacional de Desarrollo de un componente específico para el Caribe, el Pacífico y los territorios insulares que incorpore de manera explícita un capítulo de economía azul regenerativa; una ley de costas donde el territorio y la academia sea una sola unidad; una ley de competencias donde los trámites y permisos sean más ágiles y una descentralización que acerque el Estado a las regiones; una sede de la Comisión Colombiana del Océano y que la Universidad del Magdalena ofrece sus instalaciones del claustro para que funcione ahí; un plan especial de pesca en áreas protegidas con volúmenes de captura, con participación de las propias comunidades.
Vera Salazar mencionó, por ejemplo, la posibilidad de desarrollar una propuesta de movilidad eléctrica que conecte distintos sectores de la ciudad, a la que se ha referido como el “tren mar”, además de iniciativas para que los visitantes encuentren en diferentes puntos del territorio actividades capaces de generar valor económico y cultural.
EL TURISMO MÁS ALLÁ DE LAS CIFRAS
Uno de los planteamientos centrales del rector estuvo relacionado con la necesidad de cambiar la manera en que se mide el impacto turístico, el cual, según conceptuó “no se puede contar solamente por el número de personas que vienen a la ciudad”.
La propuesta busca además que las comunidades costeras dejen de ser receptoras pasivas de los proyectos y participen directamente en ellos.
“Si vamos a impulsar procesos de generación de energía en el mar, pues hay que resolver en primer lugar la energía de las comunidades costeras que están frente al mar”, afirmó el rector.
Para Vera Salazar, cualquier proceso de aprovechamiento económico del territorio marítimo debe estar acompañado de soluciones para las necesidades de las poblaciones que habitan esos espacios.
SANTA MARTA COMO CENTRO DE DECISIONES SOBRE EL MAR
Otro de los llamados formulados durante la jornada estuvo dirigido a la descentralización de las instituciones relacionadas con los asuntos marítimos.
El rector consideró necesario que las entidades encargadas de tomar decisiones sobre el mar tengan mayor presencia en los territorios costeros y planteó que Santa Marta pueda convertirse en sede de infraestructura institucional relacionada con estas materias.
La propuesta parte, según explicó, de una realidad que considera contradictoria. Varias de las instituciones que regulan, administran o intervienen en asuntos marítimos tienen su sede en Bogotá, lejos de los territorios donde se desarrollan las actividades y donde se manifiestan buena parte de sus problemáticas.
En lugar de limitarse a señalar dificultades, Vera Salazar sostuvo que la universidad busca plantear una agenda de soluciones basada en ciencia y conocimiento.
AGENDA CONJUNTA
La hoja de ruta planteada por el rector contempla una mayor articulación entre los diferentes sectores, en el que la formación de talento humano también ocupa un lugar central en esta estrategia.
Vera Salazar anunció alianzas académicas con instituciones internacionales y destacó la posibilidad de ofrecer programas de formación relacionados con ingeniería marino-costera y economía azul en diferentes países de América Latina.
La intención es que los nuevos proyectos generen oportunidades de empleo para profesionales y trabajadores de Santa Marta y el Magdalena.
“Todo esto más los jóvenes que ya se están formando en ingeniería marina, en ciencia de datos, en energética, pues tienen que darle el núcleo para que esa transición energética y esos proyectos nuevos empleen mano de obra de Magdalena”, señaló.
La estrategia incluye además la participación de comunidades indígenas, pescadores artesanales, pueblos anfibios y comunidades palafíticas en proyectos de conservación, turismo y recuperación de ecosistemas.
También planteó que la recuperación de la Ciénaga Grande debe integrar a las comunidades que dependen de ella y que actividades como la pesca artesanal y el turismo puedan complementarse.
De esta manera, InnovAzul Caribe 2026 plantea una agenda que busca conectar investigación, inversión, formación, conservación y desarrollo económico, con Santa Marta y el Magdalena como escenario para la articulación de iniciativas alrededor del mar.

