El Gobierno expidió un conjunto de decretos para garantizar la continuidad del servicio educativo en los territorios afectados por el terremoto del pasado 10 de agosto.
Las disposiciones, que están dirigidas especialmente hacia las sedes educativas cuya infraestructura física resultó impactada, buscan que no se interrumpa el futuro formativo de los niños y jóvenes del país.
Entre las principales disposiciones está autorización temporal de la prestación del servicio educativo en espacios alternativos e idóneos, que busca asegurar entornos seguros para los estudiantes, mientras se ejecutan los trabajos de recuperación y reconstrucción de las sedes oficiales.
Las medidas también contemplan mecanismos encaminados a establecer alivio administrativo y financiero para que las entidades territoriales, de tal manera que dispongan de los recursos esenciales requeridos en su funcionamiento diario.
«Nuestra prioridad, la prioridad del Gobierno, es que ningún niño o joven tenga que dejar de estudiar como consecuencia del terremoto. La emergencia puede haber afectado los colegios, pero no vamos a permitir que interrumpa el futuro de nuestros niños y jóvenes», enfatizó el presidente, Abelardo de la Espriella.
Los decretos expedidos fueron: Decreto 1386, que habilita el desarrollo de actividades académicas en sedes o espacios físicos alternos y modalidades remotas; Decreto 1388 que faculta la reorganización y flexibilización del calendario académico en las Entidades Territoriales Certificadas de las zonas afectadas; Decreto 1387 que establece medidas de alivio administrativo y financiero de carácter temporal en beneficio de las Entidades Territoriales Certificadas en Educación ubicadas en los territorios afectados.
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